El pasado viernes saltó la noticia cuando Marion Jones declaró haber ingerido sustancias prohibidas para obtener los mejores resultados en los Juegos Olímpicos de Sidney.
Como consecuencia de ello la atleta estadounidense ha sido sancionada con dos años de inhabilitación y ha aprovechado para anunciar su retirada profesional.
Jones ha tenido que retornar las cinco medallas ganadas en Las Olimpiadas de Sidney, para que sean enviadas al comité Olímpico Internacional.
El presidente del Comité Olímpico de Estados Unidos, Peter Ueberroth "ha calificado de un gran "deshonor" la herencia con la que se iba a quedar Jones por sus acciones, también ha pedido perdón ya en cartas enviadas a todos los comités olímpicos nacionales y en especial al de Australia". (LAS PROVINCIAS)










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