El cambio de hora comenzó a generalizarse, aunque de manera desigual, a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para poder aprovechar mejor la luz del sol y consumir así menos electricidad en iluminación.
Se aplica como directiva desde 1981 y ha sido renovada sucesivamente cada cuatro años. La Novena Directiva establece las fechas de inicio del periodo de la hora de verano (en el que se adelantan los relojes una hora) y su finalización (cuando se retrasa), que se producen los últimos domingos de marzo y de octubre, respectivamente. ( MADRID DIARIO)










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