"Y el Señor plantó un jardín en Edén, mirando al Este, y puso al hombre dentro”. Esta parábola bíblica sobre el origen de la humanidad fue recogida en distintas formas por infinidad de leyendas orientales y occidentales. Si los chinos y los musulmanes tienen su particular jardín del Edén, los celtas creyeron fervientemente en Avalon, y los cabalistas, en un campo primordial “devastado por los que allí entraron”.

Aunque los estudiosos del Antiguo Testamento consideran que el texto sagrado es poco más que un mito, algunos arqueólogos empiezan a sospechar que podría ser una especie de guía para desvelar aspectos oscuros de los primeros pasos de la civilización. El egiptólogo británico David M. Rohl va secretas para localizar geográficamente el lugar exacto donde estuvo ubicado el Paraíso. Tras cotejar fuentes bíblicas con textos antiguos, Rohl señala que el primer granero de la humanidad se encontraba a orillas del lago Urmía, cerca de la ciudad de Tabriz, en la frontera de Turquía e Irán, y a dos pasos de los míticos yacimientos sumerios de Irak. Y lo sorprendente es que Rohl podría estar dando en la diana. No lejos del lago Urmía se encuentra el yacimiento de Göbekli Tepe –Monte Ombligo–, un conjunto megalítico descubierto en 1995 que se halla en el curso superior de los ríos Éufrates y Tigris, en la región donde la Biblia situaba el Paraíso, en un solitario desierto de piedra caliza en el sudeste de Turquía, cerca de las fronteras de Siria, Irak e Irán. Hace unos 11.500años, en ese punto estratégico del planeta, varios escultores del Paleolítico tallaron signos y dibujos en las columnas que adornaban el recinto sagrado donde el clan rendía culto a los muertos.

Aquel grupo de cazadores-recolectores fue capaz de dar los primeros pasos para domesticar el trigo salvaje que crecía de forma espontánea en las laderas de la cordillera de Tauro y en las fértiles tierras que rodean los lagos Van y Urmía. Podría decirse que el origen de la agricultura se encontró en esa región del planeta. Al menos eso es lo que desvelan los estudios genéticos llevados a cabo por expertos alemanes e italianos asociados al prestigioso Instituto Max Planck para la Investigación de Cultivos de Colonia, en Alemania(...). (MUY INTERESANTE.ES)