
Eran las ocho de la mañana. A esa hora, cientos de alumnos acudían, como cada día, a clase en el centro Madre Sacramento de Torrent, ubicado en la principal avenida de la ciudad. Y fue justo enfrente del colegio donde un joven de 15 años tuvo la mala suerte de perder la vida al caerse de la moto en la que circulaba.
Iba camino de Teresianas, un centro situado a pocos metros de donde sufrió el accidente, y cursaba primero de bachillerato. El joven perdió el control de la motocicleta cuando circulaba por el asfalto mojado de la avenida País Valencià y quería hacer una maniobra a la izquierda. Fue entonces cuando cayó de la moto y se dio un fuerte golpe en la cabeza, que fue mortal.
El joven torrentino no llevaba bien puesto el casco, que salió despedido en el momento del siniestro. El ciclomotor recorrió 100 metros desde lugar donde quedó su cuerpo tendido.
Decenas de personas presenciaron el accidente, y pudieron comprobar cómo el joven perdía la vida minutos después de que llegara la ambulancia al lugar. Aunque los médicos trataron de reanimar al joven, ya no pudieron hacer nada por salvarle la vida.
El menor había entrado este mismo año en el centro de Teresianas y era vecino del Vedat. A pesar de que llevaba pocos meses en el colegio era muy conocido entre sus compañeros.
Los jóvenes de su clase estaban ayer por la mañana muy afectados cuando se enteraron de lo sucedido. Algunos compañeros presenciaron el accidente en el que, al parecer, el joven resbaló en el asfalto y se dio un golpe en la cabeza que le ocasionó la muerte. "Lo he visto tirado en el suelo, pero nos han dicho que no lo tocáramos", decía uno de los escolares.
El accidente fue contemplado por decenas de escolares y profesores del centro Madre Sacramento, que llegaban en esos momentos a clase. Los jóvenes se acercaron hasta la víctima sin poder hacer nada por su vida, ya que minutos más tarde fallecería a causa del fuerte golpe que recibió en la cabeza.
La directora del colegio Teresianas acudió hasta el lugar donde perdió ayer la vida este joven torrentito. Horas más tarde se trasladó al colegio y mantuvo una reunión con los compañeros del fallecido para explicar lo que había sucedido. Las clases fueron suspendidas por la dirección del centro.
En la hora del recreo, los jóvenes de Teresianas y de Madre Sacramento estaban visiblemente conmocionados por lo que había ocurrido a primera hora de la mañana y todos hablaban sobre el fatal desenlace. "Yo quiero irme a casa", le decía llorando una menor a su madre por teléfono tras haber presenciado lo que había ocurrido.
Muchos se preguntaban cómo podía haber sucedido el accidente. "Estaba el suelo mojado por la lluvia y ha resbalado en la pintura del paso de peatones", decía uno de los escolares.
La policía investiga las causas del siniestro, aunque puede ser que la lluvia unida a las prisas por llegar al centro escolar, provocara que el joven perdiera el control del ciclomotor. "Si hubiera llevado bien puesto el casco", lamentaba una maestra. (LASPROVINCIAS.ES)











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