
Aunque popularmente se dice, el euro acaba de nacer, pues se puso en circulación en enero de 2002, la esperanza de vida de algunos billetes es más bien efímera. Sobre todo la de aquellos que tienen un valor bajo -5,10 y 20 euros-. La razón es bien sencilla: son los que pasan por más manos. De ahí que estos billetes tengan una vida media de un año y medio, mientras que su “hermano mayor”, el de 50 euros, los duplica en existencia. De hecho, supera los tres años.
¿Y los de alta denominación, esto es, los de 100, 200,500 euros? No cabe duda de que son bastantes longevos porque, entre otras causas, su uso es más bien restringido. Duran más de cinco años e incluso podría darse el caso de que alguno “viviera eternamente”. El ejemplo más claro es el denominado de bin laden, el billete d 500 euros, que todo el mundo sabe que existe pero que nadie lo ha visto.











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