Montar un belén en Navidad es un hecho típico en estas fechas en cualquier lugar del mundo. Lo que no lo es tanto es robar el niño Jesús de un nacimiento ubicado en los bajos de una torre y rodeado por un foso de cinco metros de profundidad. Eso es exactamente lo que ocurrió en Torrent la pasada Nochebuena, tal como explicó ayer el presidente de la asociación de vecinos,Alberto Miquel.
Al parecer, el hurto ocurrió durante el transcurso de una fiesta en la plaza. «Seguro que han sido unos gamberros porque la figura en sí no tiene ningún valor material», añadió este representante vecinal. Cuando descubrieron el robo «lo comentamos con la policía local para que estuvieran al tanto por si aparecía, pero no llegamos a presentar denuncia porque no es para tanto». Los vecinos del barrio se dieron cuenta de lo ocurrido al día siguiente y señalaron en tono de humor que la persona que se lo llevó «lo haría porque en su casa le haría falta la figura para completar el belén».












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