
Nervios, gritos, lágrimas de alegría y móviles echando humo es lo que se pudo ver ayer en el sorteo de 168 viviendas en Torrent. De ellas, 88 corresponden al futuro rascacielos de la ciudad, la estrella de la noche. Los agraciados no se lo podían creer y comunicaban a sus familiares la suerte de tener una vivienda, mientras que los que no fueron tan afortunados abandonaban el pabellón con la cabeza baja.
"Llevo dos semanas que no puedo dormir pensando en este sorteo y va y me toca en el primer número que sale. Además, es la vivienda que quería de tres habitaciones en el edificio más alto de Torrent. No me lo puedo creer, me tiembla todo el cuerpo", aseguraba Carolina Ángel Bustamante con una gran sonrisa. Esta vecina torrentina lleva cinco años de alquiler y, con la adjudicación de esta vivienda, abandonará este modo de vida.
Las madres fueron grandes protagonista en el sorteo ya que acudían junto a sus hijos para darles fuerza. "Le ha tocado a uno de mis hijos. No me lo podía creer cuando he oído el número, pero tengo otro hijo que le hacía más falta que no ha sido agraciado", manifestó Vicenta Puchalt mientras su hijo hablaba por teléfono.
Muchos de los asistentes vivían ayer su mayor alegría, "se acabó buscar vivienda, éste era el último cartucho que íbamos a quemar si no salía, pues nos teníamos que buscar algo ya", dijo Miguel Ángel Molina.
Sandra Garrigues no iba acudir al sorteo de viviendas, pero finalmente una compañera le cambio el turno para asistir y a última hora se animo acudir. La suerte hizo que su número saliera premiado. "El día es redondo, me ha tocado a mi, a mi cuñado y ahora le debe de tocar a mi amiga", aseguraba mientras no dejaba parar el móvil para comunicarlo a familiares y amigos.
Un fuerte grito "¡toma!" alertó a los asistentes de que Jesús Sedano había sido agraciado. Este torrentino no daba crédito, saltaba, se abrazaba y se besaba a su pareja. "Si me hubiera tocado la lotería no me hubiera hecho tanta ilusión. Esto me hacía falta más que la lotería, llevo 14 años de alquiler". Era la primera vez que se presentaba al sorteo y la suerte le acompaño con el número 2.248.
El pabellón del Vedat presentaba un aspecto de lleno. Hasta 1.500 personas acudieron para ver de cerca el sorteo y comprobar sus números, pero tres de las inscritas fueron afortunadas por partida doble. Una vez concluido el sorteo tres torrentinos fueron agraciados con dos viviendas, porque se habían inscrito para optar a dos tipos de piso, y les tocó ambas. Tuvieron que elegir y dejar que una de las viviendas volviera al bombo para ser sorteada de nuevo.
La alcaldesa de Torrent, María José Català, dirigió el acto y avanzó que "ya estamos proyectando el sorteo de 500 viviendas protegidas más en los próximos meses. Queremos que la política de vivienda tenga un peso importante en nuestra acción de gobierno. Tenemos una propuesta ambiciosa pero realista".












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