
Torrent analizará el estado de las fincas del barrio del Xenillet y llevará a cabo derribos en todas aquellas que se encuentren en peligro o mal estado. Este es uno de los puntos más interesantes del plan Urban, ya que analizará con profundidad la estructura de las diferentes edificaciones de la barriada para darles soluciones con ayudas a los propietarios.
Una de las primeras fincas donde se actuará será en el edificio que tiene abierto un expediente de ruina desde 1981 y desde entonces no se ha tomado ninguna solución. Esta construcción se encuentra en mal estado hasta el punto de que algunos pisos no tienen ni siquiera balcón porque se ha caído.
"Está previsto el derribo de todas aquellas fincas cuya estructura se encuentre en mal estado. A cambio se construirán nuevos edificios para dar una nueva vivienda a los propietarios afectados. De momento, serán estos estudios los que determinen las actuaciones a realizar en la barriada en materia de vivienda", afirmó ayer el concejal de Urbanismo, Santiago Martí.
El Ayuntamiento quiere además que todas las asociaciones, entidades y colectivos locales se sumen al plan de reforma y rehabilitación integral del barrio del Xenillet, donde viven más de 5.000 personas. El plan Urban, presentado a los responsables sociales del barrio por la propia alcaldesa, María José Català, hace una semana, será refrendado por las distintas asociaciones de la ciudad el próximo martes en un encuentro que se celebrará en el salón de actos de la Casa Consistorial. El plan será presentado ante la Unión Europea para solicitar ayudas.
El plan integral del Xenillet supondrá una inversión de más de 12 millones de euros en los próximos cuatro años y contará con financiación tanto de la Unión Europea como de la Generalitat Valenciana.
Acabar con la alta tasa de paro
La tasa de paro del Xenillet es una de las más elevadas de la ciudad, por lo que se han diseñado en el plan actuaciones específicas para generar empleo y potenciar el comercio en la barriada. Así, se realizará un estudio sociológico del colectivo de jóvenes con edades comprendidas entre 14 y 18 años con el objetivo de diseñar actuaciones de empleo y formativas. La barriada sufre además un elevado absentismo escolar.
Entre las actuaciones previstas para poder generar empleo figura que estos colectivos de personas desempleadas puedan trabajar en la recuperación del propio barrio. De esta forma se cumplen tres fines: generar empleo, formar a los parados y restaurar el barrio. La implicación real de estas personas en la recuperación de la zona persigue la búsqueda de la motivación por mejorar su zona a la vez que posibilitar la obtención de un trabajo remunerado.
No son las únicas medidas para generar empleo. Urban también contempla dar ayudas para la creación de comercios, que permitiría, además de dar trabajo, dinamizar sus calles con la implantación de tiendas y negocios.
Evitar los vertidos
Una de las lacras que tiene el barrio son los vertidos incontrolados en el barranco, y por ello el plan apuesta por restaurar toda la fachada norte y mejorar todos los accesos para permitir una reordenación de todo el tráfico en el Xenillet. También se construirá un gran paseo y se vallarán los límites del barranco para evitar los vertidos incontrolados.
El plan incluye además la creación de un centro de recuperación y reciclaje, ya que la venta de chatarra es uno de los medios de subsistencia para muchas familias del barrio del Xenillet. Con este centro se pretende formar a las personas dedicadas a estas tareas en la recuperación de materiales, dando más oportunidades de empleo.












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