
Los trabajadores de Correos de Torrent no dan abasto esta semana. Desde que empezaron los envíos a los domicilios de la revisión del catastro, las instalaciones han estado llenas a cualquier hora del día. A las puertas de la oficina se forman colas interminables porque miles de vecinos se acercan para recoger la notificación de la Agencia del Catastro. La administración ha reforzado el servicio con cinco personas más porque en dos semanas se tienen que atender a 33.000 propietarios que han recibido las notificaciones.
Ayer viernes, según los trabajadores, era el primer día que se notaba un ligero descenso en la afluencia de vecinos a la oficina, ubicada en la avenida del País Valencià. Aun así, los usuarios que había ayer por tarde se quejaban de haber acudido a la estafeta de Correos en reiteradas ocasiones y siempre estaba llena. "Hoy he venido tres veces y hay demasiada gente", explicaban María Villamil y Dima Valerium.
Antonio Juan Prieto manifestó que es "más cómodo que nos lo entreguen en casa que venir a hasta aquí y hacer colas". Salvador Martínez exclamaba: "Esto esta siempre igual".
A las siete de la tarde la oficina continuaba llena. Los trabajadores atendían al número A786 y por la máquina se entregaba el A829, es decir, 43 personas por delante. Los torrentinos, armados de paciencia, continuaban en Correos con la esperanza de ser atendidos antes de la hora de cierre.












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