6, mar
Educación no cede a la presión de los padres y mantiene al niño agresivo en el colegio de Torrent.

La Conselleria de Educación no ha dado su brazo a torcer y ha decidido mantener al niño de cinco años agresivo en el colegio de Torrent pese a la férrea oposición de los padres del resto de compañeros. Los progenitores exigen la expulsión inmediata del menor y hoy protestarán ante las puertas del centro escolar.
"Es un niño de tan solo cinco años, él no tiene la culpa de nada y todavía se le está educando. Es completamente recuperable", aseguran fuentes del Ayuntamiento de Torrent. La temprana edad de un menor que tiene "atemorizados" a los 24 compañeros de su clase en un colegio de Torrent por ser un niño agresivo ha causado estupor entre educadores, padres y Administraciones.
"Es demasiado pequeño para que los padres de sus compañeros tengan esa actitud hacia él", decían fuentes municipales. Desde la Conselleria de Educación aseguraron además que se está trabajando desde hace semanas en "darle toda la ayuda posible al niño y a su familia" y descartan expulsarlo del centro, como quieren los padres de sus compañeros.
La madre del menor no entendía el revuelo que había producido el caso de su hijo. No quiso hacer declaraciones, pero sí su pareja actual, que aseguró ayer a LAS PROVINCIAS que el niño es "hiperactivo, pero no es un chiquillo agresivo ni mucho menos". Al contrario, parece que el problema del menor es que se aburre en clase. "Necesita más estímulos, pero en casa se porta bien", decía.
El menor lleva en el colegio de Torrent, donde ahora cursa educación infantil, desde el pasado mes de septiembre. Antes lo hacía en un centro de Alaquàs. "En el otro colegio llamaron a mi novia (la madre del menor) alguna vez, porque se portaba mal en clase, pero como lo hacen todos los niños de vez en cuando", justificaba.
Las agresiones suelen ser habituales en niños de corta edad. ¿Quién no conoce a algún menor de 3 ó 4 años que llega a su casa con arañazos o una moradura? Pero la conflictividad que ha causado en su clase el menor ya hizo tomar cartas en el asunto a las Administraciones con competencias en la materia.
El centro solicitó ayuda hace unos meses a la Conselleria de Educación con el objetivo de que el niño recibiera una atención especial. Parece ser que en el colegio ya no sabían qué hacer. Desde la familia del menor se muestran muy críticos con el gabinete psicopedagógico del centro. "Derivaron al niño al centro de salud mental, como si estuviera loco".
Desde hace unas semanas, el pequeño tiene un seguimiento muy estrecho. Además del gabinete psicopedagógico del centro, tiene un profesor de apoyo en clase. Una trabajadora social del Ayuntamiento de Torrent también trabaja conjuntamente con el niño y su madre y un médico especialista en menores con problemas de actitud también lleva su caso.
Los padres, sin embargo, siguen adelante con su protesta. Los 24 alumnos de la clase no acudirán hoy a su aula, ni mañana tampoco. Exigen más medidas a la Conselleria para que este menor reciba el apoyo necesario y así erradicar esa actitud violenta y que sus hijos puedan acudir a clase "sin miedo a ser agredidos. No vamos a traer a los niños porque queremos una respuesta de Conselleria, con la cual hemos mantenido reuniones. Hace tres semanas enviamos un escrito del que todavía estamos esperando respuesta", afirmó Juanjo Chinesta, padre de uno de los niños.
Los progenitores aseguran que el menor tiene apoyo adicional, pero "no se puede tener vigilada a una persona las 24 horas", indicó Chinesta.
Como cada día, acudieron a recoger a sus hijos, pero la mayoría se mostraron reacios a realizar cualquier comentario e intentaban escapar del gran revuelo que ha levantado el asunto en el centro.
Las agresiones en el colegio, tal y como adelantó ayer LAS PROVINCIAS, tras hablar con los padres de sus compañeros, se producen a menudo y aseguraban que ha habido agresiones que han acabado con un parte médico. "Tenemos cuatro o cinco partes sanitarios", indicó Alicia, madre de un niño del centro.
Los padres tienen miedo por sus hijos y por el resto de los compañeros. Los menores incluso han llegado a fingir que se encuentran enfermos para no acudir a clase. "Hay muchos niños que no quieren venir al colegio. Se inventan excusas, dolores de cabeza, todo para evitar acudir a clase", aseguró una madre, Alicia.
"Cuando preguntamos a nuestros hijos qué tal se ha portado el niño, la respuesta es: hoy solo ha pegado a tres nenes", aseguró una madre de un niño. Los padres temen que sus hijos, de cinco años, se acostumbren a ver la violencia como algo normal.
Ayuda insuficiente
Las clases tampoco se desarrollan con total normalidad, según los padres. Del aula han desaparecido las tijeras o los punzones por miedo a que puedan ser utilizados con fines agresivos. "Pero es indiferente que eliminen este material ya que puede utilizar un lápiz como objeto punzante", explicó Alicia.
Según los firmantes del escrito, remitido a la Conselleria y al Ayuntamiento, el centro está haciendo todo lo que puede, así como los psicólogos, pero esta ayuda no es suficiente. Vamos a protestar porque consideramos que nuestros hijos corren un serio peligro", afirmó Alicia.
Dicen que no quieren perjudicar al menor ni a su familia, pero van a seguir con sus actuaciones de protesta. El abuelo cree sin embargo que los padres han tomado una actitud "muy irresponsable, así como la dirección del centro, por dejar que esto llegara tan lejos. ¿Cómo puede ser que no pudieran controlar al niño y ahora hayan dejado que unos padres protestaran por un menor de cinco años?"

Algunos padres de alumnos de Educación Infantil de un colegio de Torrent (Valencia) --alrededor de unos cinco, según fuentes del centro-- decidieron hoy no llevar a sus hijos a clase y quedarse en la puerta por la conducta de un compañero, un menor de 5 años, que, a su parecer, estaría manteniendo una conducta "agresiva y conflictiva". El resto de los estudiantes del grupo asistieron a clase con normalidad, según aseguraron estas fuentes.
Por su parte, desde la Conselleria de Educación explicaron que el menor sufre una patología clínica por lo que no se trata en ningún caso de un problema de acoso escolar. Así, se han puesto en marcha las medidas habituales en este tipo de situaciones, por lo que el niño recibe atención psicológica, subrayaron fuentes de este departamento.
Igualmente, el Ayuntamiento de Torrent , tras tener conocimiento de las quejas de algunos de los progenitores, han puesto a disposición tanto del niño como de la familia las atenciones de sus Servicios Sociales.
Por ello, se recordó desde la administración que se han aplicado ya las medidas pertinentes en estos casos y que estas requieren de un tiempo para surtir efecto.
También se pronunció al respecto la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de la provincia de Valencia (Fapa Valencia), que llamó la atención sobre la necesidad de "no criminalizar a un niño que tan solo tiene 5 años y que, además, según parece, tiene algún problema psicológico".
Vias legales
En este sentido, la presidenta del colectivo, Gemma Piqué, abogó por tratar estos problemas, "que no son nada nuevo", apuntó, por las vías legales existentes, a través de mecanismos como el Consejo Escolar, el AMPA, la Inspección educativa de zona y la Conselleria de Educación antes que "llamar a la prensa y convertirlo en un escándalo".
Piqué recordó que desde Fapa se promueve la Escuela de Padres con el fin, precisamente, para que los progenitores se formen y sepan reflexionar "qué es lo mejor en estas situaciones".












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