
Cada valenciano tiene, como mínimo, un móvil. En la mayoría de los municipios de la provincia el índice de penetración de la telefonía de bolsillo es del 100% e incluso superior. Además, en los dos últimos años se han multiplicado las llamadas de forma muy significativa.
Sin embargo, las compañías de telefonía alertan de que no han crecido en la misma proporción las antenas necesarias para poder disponer del servicio óptimo. Es más, según un portavoz de las cuatro empresas que tienen red de antenas -Movistar, Vodafone, Orange y Yoigo- las restrictivas ordenanzas hacen peligrar la disponibilidad de cobertura y el riesgo de colapso de la red en 13 municipios de la provincia.
La mayoría de las localidades en las que no hay suficientes antenas están situadas en el área metropolitana de Valencia, donde al ser una zona industrial, el número de móviles y llamadas se multiplica, según las mismas fuentes. Son Albal, Burjassot, Moncada, Torrent, Xirivella, Paiporta, Godella, Alcàsser y Quart de Poblet. Tampoco se lo ponen muy fácil a las compañías Gandia, Sueca, Bétera y Utiel.
El portavoz de las cuatro compañías apunta a que las "excesivas trabas de estos Ayuntamientos hacen que en algunos de los casos haya un déficit de hasta un 40% de antenas de telefonía móvil, que afectan a la cobertura".
Normativas muy restrictivas
El clima de inquietud que existe entre los ciudadanos respecto a los peligros para la salud de las ondas electromagnéticas que emiten las antenas es el motivo por el que los Ayuntamientos aprueban normativas muy restrictivas para su instalación. En algunos casos, la prohibición de instalar antenas se limita a las llamadas zonas de seguridad, normalmente centros de salud o colegios. El portavoz de las compañías de telefonía critica este tipo de restricciones porque "un niño pasa la mayor parte del tiempo en su casa y no en el colegio". En Paiporta se aprobó el pasado mes de octubre una nueva regulación que impedía que las antenas pudieran ubicarse a menos de 200 metros de zonas sensibles, como el casco antiguo, los unifamiliares adosados, los colegios y guarderías o las residencias de ancianos. Xirivella ha aprobado esta misma semana una ordenanza tan restrictiva que pretende eliminar del paisaje urbano cualquier antena de telefonía móvil e instalarlas en una parcela alejada de las zonas habitadas. Desde las compañías de móviles dicen que si se aplicara esta normativa, el municipio se quedaría sin cobertura. Además, es poco probable que se llegue a aplicar esta ordenanza. Los tribunales, hasta el momento, le han dado la razón a las empresas de telefonía. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana anuló la ordenanza de Gandia que impedía instalar antenas en el área de influencia de centros sanitarios, escolares o geriátricos. En el fallo, el TSJ dictó que los ayuntamientos no son competentes para limitar la instalación de antenas, ya que su ubicación está regulada por el Gobierno central. Para el tribunal, un Ayuntamiento no puede restringir las antenas por la prevención sanitaria o por quejas vecinales. A pesar de la jurisprudencia, los Consistorios siguen aplicando normativas con restricciones de este tipo. En Gandia, los problemas de cobertura aparecen sobre todo en verano, cuando la afluencia de turistas multiplica el número de móviles y con ellos, las llamadas. Y las antenas se colapsan. La decisión del Ayuntamiento de Xirivella de alejar las estaciones base, como se llama a las antenas, del casco urbano, si se aplicara, dejaría sin cobertura muchas zonas de la ciudad. "Es como si en vez de farolas en las calles, se instalara un potente foco a las afueras. Se generarían zonas de sombra", aseguran desde las compañías telefónicas. En municipios donde las asociaciones vecinales han sido muy reivindicativas al entender que las antenas son un peligro para la salud, los Ayuntamientos han ido en consonancia con sus vecinos y han aprobado normativas restrictivas. En Alcàsser, por ejemplo, la instalación de una antena, pese a que la ordenanza prohíbe desde mayo de 2001 cualquier nueva infraestructura, movilizó a los vecinos, que se manifestaron en contra el pasado mes de febrero. En Torrent, los vecinos de la calle Fray Luis Amigó luchan para que se elimine una antena situada en la terraza de un edificio cercano. En los 13 municipios valencianos donde los operadores denuncian problemas de cobertura, hace años que no se conceden licencias. Por ejemplo, en Quart de Poblet Movistar ha estado mucho tiempo sin cobertura en el centro del municipio por la falta de antenas. En Xirivella, desde 2003 no se ha concedido ninguna licencia y de las siete antenas de telefonía móvil, cuatro tienen expedientes sancionadores abiertos porque no cuentan con la licencia municipal.












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