
Desde el pasado 8 de abril y hasta el 30 de mayo se celebra en el Centro Cultural de Caja Mediterráneo (CAM) en Torrent el ciclo Terra Viva, unas jornadas que combinan cine y conferencias con el propósito de divulgar las inevitables conexiones entre economía y medio ambiente, y los motivos por los que preocupa el cambio climático.
Hay una tendencia general a pensar que "conocemos los efectos que puede provocar el cambio climático y que desconocemos sus causas. Sin embargo, es al contrario: sabemos de sus causas pero desconocemos sus efectos, que son impredecibles". Así lo afirma Luis Balairón, director del programa de Análisis del Cambio Climático de la Agencia Estatal de Meteorología, que el próximo martes, 22 de abril, a las 18.30 horas hablará sobre Cambio climático: rigor científico y debate social. Con ellas proseguirá el ciclo de conferencias que el pasado 8 de abril abrió el decano del Colegio de Economistas de Valencia, Joaquín Rodrigo, con una ponencia sobre Economía y sostenibilidad.
Balairón enfatiza que se tiende a informar desde unas posiciones alejadas de la realidad "o desde el catastrofismo o desde el escepticismo". O es un desastre o no tiene importancia, mantiene. Por eso, el objetivo de estas conferencias pasa por "la sensibilización y educación de la sociedad para conocer las consecuencias de nuestras acciones", explica Vicente Botella, jefe de Obras Sociales de la CAM.
Catástrofes como las inundaciones no son consecuencia del cambio climático, sino "de un aumento de la población. Nos sirven de ejemplo para saber el futuro del clima, un escenario donde las catástrofes naturales serán mucho más graves, tanto a nivel económico, como de vidas humanas". Hasta ahora no se puede decir que las inundaciones son consecuencia directa del cambio climático, sin embargo, si no reducimos los efectos del cambio "no podremos hacer frente a sus manifestaciones", enfatiza Balairón.
Una de las situaciones hipotéticas que baraja el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés) de la ONU es la posibilidad de que la temperatura del planeta se incremente seis grados. Pero este escenario futuro sólo sería real si se mantuviesen "una densidad de población muy alta, un desarrollo económico muy globalizado y una falta absoluta de políticas energéticas", explica el director del programa Análisis del Cambio Climático. Las políticas energéticas se pueden controlar, pero "la mayor incertidumbre del cambio climático es la incertidumbre sociológica del mundo", recuerda.
Por otra parte, ciertas empresas creen que adoptar medidas económicas para contaminar menos no es rentable. No obstante, Balairón afirma que "uno de los logros del Protocolo de Kioto fue demostrar que no era tan costoso el cambio, y que esto se puede integrar en los planes de desarrollo de las empresas".
Conservación
El 6 de mayo se celebrará la tercera conferencia del ciclo, con el título De la conservación a la producción de biodiversidad. El encargado de la ponencia será el Premio Nacional de Medio Ambiente en 1989, Benigno Varillas, que expondrá las acciones del proyecto para la Convergencia Rural Naturaleza, una iniciativa de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente.
Esta iniciativa apoya con acciones de comunicación una Red de Proyectos Piloto que fomentan un modelo de desarrollo rural sostenible que favorezca a la fauna ibérica. El ponente explica que existe un creciente interés en el mundo rural pero no existen iniciativas. "Promovemos, por ejemplo, que se dote de banda ancha a ciertas zonas rurales para que puedan instalarse teletrabajadores", y de esta manera repoblar zonas rurales olvidadas con trabajadores de todos los ámbitos. "Gente joven que quiera trabajar al margen de las ciudades con un mejor nivel de vida y con futuro"; para que esto suceda "todo el tejido productivo del campo debería cooperar en esta iniciativa".












Los comentarios están cerrados