
Desde las siete de la mañana hasta las ocho de la tarde iban a estar cerrados al tráfico tres kilómetros del distribuidor sur que conecta el by-pass con la autovía de Torrent debido a las obras de la línea de alta velocidad Madrid-Valencia. Finalmente, los trabajos acabaron a mediodía, por lo que la interrupción del tráfico se prolongó menos tiempo. La escasez de vehículos que circulan los fines de semana por esta zona, principalmente industrial, impidió que se formaran retenciones, como ya ocurrió hace dos semanas en la autovía de Torrent debido a otro corte por las obras del AVE.
En esta ocasión, el corte se debía a la construcción de un viaducto sobre el distribuidor de la A-7, que cruza la CV-36, con apoyo en la mediana de la autovía. Para ejecutar el tablero del viaducto, según informaron fuentes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, era necesario implementar una cimbra porticada que permita la circulación bajo la misma.
Una vez se hormigonó el tablero y se retiró la cimbra, se desmontaron las mesas de encofrado. Toda esta labor necesitó además desviar el tráfico por una carretera paralela, la CV-411. La fecha del corte de tráfico se planeó de forma conjunta con la Conselleria de Infraestructuras, con el objetivo de causar la menor incidencia en el tráfico, según las fuentes de Adif.
Las obras corresponden a la construcción de la plataforma de la línea de alta velocidad en el tramo Aldaia-Picanya. Son 6,32 kilómetros que contemplan la construcción de dos viaductos y un falso túnel de más de dos kilómetros de longitud que sortea el paso entre los cascos urbanos de Torrent y Alaquàs.
Los cortes de tráfico debido a las obras de la línea de alta velocidad están afectando sobre todo a la capital de l'Horta Sud, debido a que dos trazados discurrirán por el término municipal de esta localidad. Los torrentinos ya se ven afectados desde hace varios días por un corte temporal en la carretera de acceso a Picanya, debido a las obras de construcción de la línea de alta velocidad que tiene que conectar Valencia con Albacete y Alicante.
En concreto, se ha cortado el acceso de la carretera CV-406 a la autovía CV-33 en sentido Albal-Torrent Sur. Durante el corte, "pensado para causar las menores molestias", la circulación se está manteniendo por desvíos provisionales "debidamente señalizados", señalaron fuentes de Adif. El motivo de los desvíos es la reposición de la carretera y la construcción de una nueva glorieta de conexión con la autovía CV-33 a distinto nivel de la actual, que se construye en el tramo Alcásser-Valencia de la futura línea de alta velocidad.
La autovía de Torrent, además, se cortó hace dos semanas, y en esta ocasión causó un importante caos de tráfico. A pesar de que el tráfico disminuye el fin de semana, Fomento no pudo evitar el colapso, que hizo que se triplicara el tiempo de conexión entre Valencia y la ciudad más importante de la provincia.
Miles de ciudadanos se vieron afectados por el corte, ya que la autovía CV-36 sirve de enlace con la capital para los vecinos de Picanya, Paiporta, Alaquàs y Aldaia y es el camino más corto para llegar a otros municipios como Montserrat y Montroy.
A las siete de la mañana la autovía quedó inutilizada. Efectivos de la Guardia Civil desviaban los vehículos por la salida de Picanya para conectar con el distribuidor sur, que enlaza con Benetússer y Sedaví, y de allí con la V-30. El recorrido que normalmente se cubre en 10 minutos ayer se triplicó.
Peor lo tenían los que querían conectar Valencia con Torrent . En el camino de Picanya los conductores se armaban de paciencia, ya que el corte colapsó el puente que salva la V-30 y llegó incluso hasta la calle Archiduque Carlos.
Adif pudo, sin embargo, evitar el corte el domingo al terminar los trabajos el mismo sábado. Están previstos más cortes en los próximos meses.












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