
La ausencia de lluvia preocupará a muchos, pero el dominio incontestable del sol durante los últimos días le ha sentado de maravilla a la 39 Fira del Llibre, que ha registrado constantes jornadas de masiva afluencia hasta asentarse en una cifra superior al medio millón de visitantes, con el añadido de un aumento de las ventas sobre años anteriores. Un diez por ciento más que en 2007, hasta llegar a los 900.000 euros, todavía por debajo de los resultados de hace algunos años, pero muy por encima de las previsiones más agoreras, sustentadas en la actual crisis económica.
De existir, tal crisis parece haber pasado de largo por la Fira del Llibre. La presidenta del Gremi de Llibrers, Glòria Mañas, se congratulaba ayer por los resultados obtenidos por una cita que se ha convertido ya en "imprescindible" para el público valenciano, pese a la competencia de diversas ferias, como la andaluza o la de las Naciones, celebradas en paralelo a escasos metros de distancia de Viveros. Mañas mostró su felicidad y el "agradecimiento del Gremi a todos los que han visitado la feria, que es lo que nos da ánimos para seguir aquí, si es posible, muchos años".
El sol, protagonista indiscutible -junto a los libros- de esta 39ª edición de la feria, tampoco quiso perderse ayer la jornada del cierre. Una nueva afluencia masiva, tras el pequeño descanso que supuso el sábado. Con todo, la festividad del Primero de Mayo quedará como el día que más público ha llevado a Viveros, aprovechando el tirón del inicio del puente y de las manifestaciones, que suelen aportar un buen volumen de visitantes al certamen.
Para los amantes de las curiosidades quedará el hecho de que los dos actos con mayor asistencia popular hayan sido sendos recitales poéticos. Por una parte, el homenaje al fallecido Ángel González y por otra, la difícil y polémica visita de Leopoldo María Panero, que llenó la carpa de fieles en la presentación de la nueva editorial Azotes Caligráficos.
Pese a no tirar mano de los grandes superventas para atraer público, algunos de los escritores que han pasado por Viveros han generado una enorme expectación. Las largas colas creadas alrededor de Laura Gallego o Ferran Torrent tuvieron continuación ayer con Fernando Sánchez Dragó, uno de los escritores más "mediáticos" de cuantos han pasado por la Fira del Llibre.
El siempre controvertido escritor y presentador firmó decenas de ejemplares de su última obra, Y si habla mal de España....es español, con la que cierra un ciclo que comenzó con la España mágica: Gárgoris i Habides y con la España trágica: Muertes paralelas.
"Lo que he hecho con esta novela es que me he atrevido a decir en voz alta lo que muchos dicen en voz baja y no me ha pasado nada, he salido ileso", afirmó el escritor considerando esta actitud un acto de valentía. "A ver si sirve para que la gente se anime a decir también en voz alta lo que no dice porque tiene miedo". Sánchez Dragó señaló que en esta España de hoy "no hay libertad de expresión. Hay libertad de impresión".










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