
Un incendio cuyo origen se investiga arrasó ayer cientos de palés en una empresa de Ribarroja y obligó a desalojar a los trabajadores de la firma afectada. El siniestro desató una densa humareda que obligó además a cortar la carretera que une el municipio con Loriguilla. La interrupción de tráfico desató un caos que obligó a decenas de conductores a desviarse por la A-3 y el by-pass para llegar a sus hogares o trabajos, incluidos autobuses de transporte escolar. En medio de la emergencia, un conductor incluso aprovechó la confusión para robar algunos objetos que los empleados sacaron de la empresa siniestrada.
Un voraz incendio cuyas causas investiga ahora la Guardia Civil sorprendió ayer a los trabajadores de una fábrica de palés de Ribarroja y causó numerosas molestias entre los vecinos de la urbanización de La Reva y los empleados del polígono industrial. Y es que, las abundantes llamas y la espesa humareda que desató el siniestro obligaron a cortar la carretera que enlaza el municipio con Loriguilla, lo que supuso un enorme quebradero de cabeza para cientos de conductores que tuvieron que dar un rodeo de decenas de kilómetros para llegar a sus hogares o puestos laborales.
"Ha sido un caos", aseguraron fuentes municipales a LAS PROVINCIAS, en referencia a los problemas circulatorios desatados tras iniciarse el incendio. Este comenzó poco después de las 12 del mediodía, en una explanada situada junto a una nave industrial, tal y como indicaron fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos.
El fuego se extendió con rapidez en los cientos de palés apilados. Los trabajadores que se hallaban en el interior de la nave tuvieron que desalojar las instalaciones. Incluso extrajeron del interior de la fábrica algunos efectos personales y de valor, que apilaron junto a la carretera para evitar que fueran alcanzados por las llamas.
La ocasión fue aprovechada por un conductor desaprensivo que, en medio de los nervios generados por la emergencia, paró su vehículo junto a las pertenencias de los trabajadores y robó parte de ellas tras cargarlas en su turismo. La sustracción está siendo investigada por la Guardia Civil.
El siniestro movilizó a bomberos de los parques de l'Eliana, Torrent y Paterna, apoyados desde el aire por un helicóptero con base en Enguera, habitualmente empleado para sofocar incendios forestales pero que realizó varias descargas de agua en el polígono de Riba-roja para evitar que las llamas se extendieran a otras industrias. El fuego no causó afortunadamente ningún herido entre los trabajadores de la empresa, aunque sí cuantiosas perdidas económicas al arrasar cientos de palés y afectar a las instalaciones de la firma industrial.
El Consorcio Provincial dio por controlado el siniestro en torno a las 16.30 horas. Sin embargo, los bomberos tuvieron que permanecer en el lugar hasta entrada la noche para sofocar por completo las llamas y evitar que se reprodujeran o extendieran.
El corte de la carretera se prolongó casi toda la tarde. Decenas de residentes en la urbanización de La Reva tuvieron que rodear la zona, por la A-3 y el by-pass, para poder llegar a sus hogares. La interrupción de la circulación afectó incluso a los escolares de algunos colegios de Ribarroja, cuyos transportes tuvieron que dar igualmente el mismo rodeo.
El siniestro ocasionó también molestias a los trabajadores de las abundantes empresas del polígono, muchos de los cuales se toparon con el corte de la carretera cuando ya estaban cerca de sus puestos laborales.
La proximidad del lugar al aeropuerto de Manises hizo que el abundante humo fuera detectado por pilotos y pasajeros de varios aviones, aunque el incendio no tuvo ninguna incidencia en el tráfico aéreo, como confirmaron fuentes del aeródromo valenciano.












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