
El Ayuntamiento de Torrent va a solicitar de nuevo la limpieza del barranco a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) pues, según fuentes municipales, "ya se ha hecho hasta en cuatro ocasiones y sin respuesta". El enfrentamiento entre la CHJ y el Consistorio de la ciudad ha sido una constante por culpa de la suciedad que se acumula en este lugar, que cuenta con una extensión de seis kilómetros.
El barranco ha presentado en varias ocasiones en su historia el aspecto de un auténtico vertedero incontrolado que iba degradando progresivamente la zona. Aunque la Confederación es la responsable de la limpieza de su cauce, este organismo, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, arremetió duramente contra el Ayuntamiento en el pasado responsabilizándole de la limpieza de las orillas, lugar donde se acumulan vertidos de todo tipo.
La presencia de neveras, carros de compra, muebles, neumáticos y otros enseres ha sido una constante. Los vecinos de las zonas próximas han temido en ocasiones la posibilidad de que se produjera un incendio como consecuencia de la gran cantidad de matorral acumulado junto a los desperdicios.
Por otra parte, la barriada del Xenillet cuenta desde ayer con policía de distrito. Las patrullas de proximidad se implantan por primera vez en esta zona tras estar funcionando con regularidad en los siete distritos de la ciudad. Los agentes circulan en moto para aumentar las posibilidades de contacto con la ciudadanía.
La alcaldesa, María José Català, anunció este nuevo servicio durante el Consejo de Barrio celebrado el pasado miércoles en el Xenillet y en el que se analizaron las necesidades de la zona, a la vez que se explicaron las actuaciones municipales.
Entre ellas se incluye el aumento de la limpieza con el barrido manual de lunes a sábado y el mecánico todos los días. También se han ganado algunas plazas de aparcamiento al eliminar maceteros abandonados.












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