
Retirar, tratar y eliminar la basura genera una serie de costes que el vecino de a pie paga religiosamente. Bien mediante una tasa explícita, bien incluida en otros impuestos como el de bienes inmuebles (IBI). Hasta ahora, los ayuntamientos se encargaban de recaudar ese dinero y entregarlo, después, a la entidad metropolitana de tratamiento de residuos (Emtre). A partir de octubre, el vecino pagará directamente la tasa correspondiente al Emtre, mediante un baremo que se centra en el consumo de agua. Con ese dinero se asumirán los costes que genera retirar, tratar y eliminar la basura. A partir del año que viene, los ayuntamientos dejarán de pagarle al Emtre, pero en este ejercicio pesa una deuda adquirida con Fervasa que asciende a 9,5 millones de euros, y que deben abonar los ayuntamientos. Y es en este punto donde ayer, en la reunión informativa para explicar la ordenanza de la nueva tasa, las corporaciones del área metropolitana alzaron la voz.
Los ayuntamientos deben entregar este año una cantidad determinada al Emtre para saldar la deuda adquirida. Aquellos consistorios que incluyeron la tasa de basuras en otros recibos no tienen problema alguno. Recaudarán la cuantía correspondiente y la entregarán. Ahora bien, el problema reside en aquellas corporaciones que sí cuentan con una tasa específica -como el de Picassent- o aquellos que prometieron en elecciones municipales derogar el pago de la basura, como Torrent o Paterna. De hecho, el PSPV de Torrent salió ayer a la palestra para preguntarle al PP, "dónde quedan las palabras de la alcaldesa Maria José Catalá que prometió que la tasa no se cobraría a los ciudadanos y se derogaría definitivamente".
Según fuentes del Emtre "es decisión de cada ayuntamiento derogar o no la tasa de basuras" en 2008 ya que tanto si devuelven el dinero a los contribuyentes como si no lo hacen "existe cobertura legal", a pesar de que un impuesto no puede cobrarse dos veces. Sin embargo, el último trimestre de 2008 tiene carácter de "excepcionalidad", y por tanto, "será una decisión exclusivamente política".
En la reunión de ayer, la edil de Urbanismo de Picassent, Dolores Albert, habló alto y claro. "Los ayuntamientos que han escondido la tasa de basuras en otros impuestos lo tienen mucho más fácil que los que hemos dado la cara y tenemos un impuesto específico para la basura. Ellos ya han recaudado ese dinero y lo entregarán al Emtre sin mayor problema. Nosotros, si derogamos la tasa y le devolvemos ese dinero al contribuyente, generaremos un agujero presupuestario inmenso en nuestro ayuntamiento", afirmó la edil, quien exigió una propuesta para los ayuntamientos implicados antes de que se vote la ordenanza, este viernes.
Políticas de medio ambiente
Otro de los aspectos más debatidos fue la posibilidad de reducir la tasa para los vecinos de aquellos ayuntamientos más concienciados en políticas de medio ambiente y eliminación de residuos urbanos. Desde el Emtre aseguraron que la tasa "no está cerrada" y cada año "incorporará nuevos criterios".
En cuanto a si la baremación por el consumo de agua resultará más perjudicial para las familias con dos y tres hijos, la entidad aseguró que, en el área metropolitana, el 70% de la población "pagará entre 1,9 y 3,8 euros al mes".












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