
Su objetivo es que el Ayuntamiento baje el tipo de coeficiente que aplica, situado en el 0,8329%, ya que consideran que no se deben permitir subidas de la contribución que superen el crecimiento del IPC de los años 2007 y 2008.
Según han explicado en un comunicado, la subida de la contribución ha causado un profundo malestar en los ciudadanos de Torrent, “ya que en algunos casos esta subida ha sido de hasta un 70% más”.
Los socialistas han recordado que los ayuntamientos liquidan y recaudan el IBI y son competentes para fijar el tipo de gravamen según los límites establecidos. También lo son para fijar exenciones o bonificaciones.
También han recordado que la Ley obliga a que se revisen los valores catastrales cada 10 años, y son los ayuntamientos los que tienen que solicitar la revisión al Ministerio de Hacienda. En Torrent, la última revisión se ha hecho en el 2007 pero el hecho de que se aumenten los valores catastrales de las viviendas “no implica que tengan que subir las contribuciones, puesto que es el Ayuntamiento quien tiene la última palabra al fijar el tipo o coeficiente con el que tiene que gravar esos valores catastrales”, según han añadido.
Para evitar subidas elevadas, el Ayuntamiento de Torrent podría haber disminuido el coeficiente que aplica, pero lo que ha hecho ha sido mantener el mismo porcentaje que en 2007 (el 0,8329%), por lo que al incrementarse los valores catastrales, se ha disparado la contribución que tendrán que pagar los vecinos.
Según el portavoz del Grupo Socialista, José Veiga, “una buena pregunta que la alcaldesa podría hacer calle a calle y puerta a puerta es si los vecinos quieren que suba aún más la contribución”.












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