
En tierra, con temperaturas de más de 30 grados y a medio camino entre la estación de trenes de El Rebollar y la A-3. Así podrían quedarse el próximo lunes los 96 niños de la parroquia de Nuestra Señora de Monte-Sión de Torrent, que desde el miércoles están pasando unos días de campamento en esta pedanía requenense, si Renfe no habilita más plazas en el autobús que cubre la ruta entre Utiel y Buñol.
Por el momento, la operadora ya les ha comunicado a los monitores responsables del campamento que es imposible que todos los niños -de unos 9 años- puedan viajar el lunes hasta Buñol para pasar allí el día. Las obras en la línea han obligado a cortar el tráfico ferroviario y el autobús que sustituye este servicio sólo tiene 50 plazas.
«Cuando hemos llamado para reservar un billete de grupo para 110 personas desde El Rebollar hasta Buñol nos han dicho que era imposible, y que sólo podríamos ocupar las plazas libres que quedaran tras pasar por las estaciones de Camporrobles, Utiel, Siete Aguas y Requena. El resto, tendría que esperar hasta el siguiente servicio», criticaba ayer uno de los monitores.
Ante este negro panorama y para evitar problemas con los menores, los responsables del campamento de Monte Sión están estudiando la posibilidad de contratar un servicio privado de autobuses. Sin embargo, consideran «injusto» que Renfe les «obligue» a costear un transporte alternativo -que podría llegar a suponer un sobrecoste de 800 euros- «cuando nosotros no somos responsables de que hayan decidido precisamente en pleno verano ponerse de obras en la línea».
Tras dejar constancia de esta incidencia en el teléfono de reservas, los monitores creen que Renfe debería reaccionar. «Saben -añadieron- que somos 110 personas y que estamos dispuestos a pagar nuestro billete como el resto de viajeros, ahora sólo falta que tengan voluntad y asuman su responsabilidad».










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