
Las calles arriba mencionadas, se llenan sistemáticamente de coches y grupos de personas, que desde primera hora de la tarde hasta altas horas de la madrugada se dedican a: traficar y consumir drogas; hablar en voz alta y proferir gritos y cánticos a cualquier hora del día y la noche; poner música a gran volumen hasta altas horas de la madrugada; proferir insultos y amenazas ante cualquier vecino que les llame la atención; efectuar juegos molestos (como el fútbol) hasta altas horas de la mañana, que además, realizan en el jardín contiguo a la autovía, con el peligro para terceros que conlleva que el balón caiga en la misma; causar destrozos en la vía pública, zonas ajardinadas, infraestructuras y edificaciones públicas y privadas.; robar tanto en edificios en construcción (roban gasóleo de los depósitos de obra, con el consiguiente peligro de la manipulación de dichas sustancias) como en los edificios ya habitados (por ejemplo video porteros); deteriorar los vehículos privados que los vecinos aparcan bajo su casa (varios coches han aparecido ya rallados y abollados por balonazo y gente que se apoya y sienta en los mismos); circular en sus automóviles y motocicletas a altas velocidades y efectuar graves infracciones de tráfico, con el consiguiente peligro para los vecinos, y en especial para los niños; y causar daños contra la salud pública por la gran cantidad de basuras y restos que dejan en la zona, que llegan incluso a entrar en nuestro garaje y urbanización.
Todo esto, ha provocado que: desde el mes de junio no se puede dormir hasta antes de las 3:00 h de la mañana debido a los gritos, risas, alta música, golpes y balonazos, que la zona que se nos vendió como residencial parece un camping, debido a la invasión de personas, con sillas, tumbonas y toallas; que desde mitad de tarde, hasta altas horas de la madrugada, te sientes vigilado (esta gente sabe cual es tu coche y cuándo estás o no estás en casa); que la inseguridad ciudadana en la zona sea alta; que la pasarela peatonal que cruza la autovía se encuentra actualmente cortada al paso debido al gran estado de deterioro en que se encuentra, por los destrozos en cristales, barandillas, despedazamiento del ascensor y pintadas por doquier. Además, los recovecos de sus escaleras son aprovechados por individuos para traficar con drogas y consumirlas, mientras intimidan a cualquier viandante que ose cruzar la estructura.
Sinceramente es insoportable vivir en esta zona.
Y ante todo esto, y las constantes denuncias a la policía, ¿qué hace esta?. Pues la policía NO HACE NADA.
Y ante los escritos de denuncia presentados en el Ayuntamiento de Torrent, ¿qué hace Dª María Catalá, Alcaldesa del municipio? Pues NO HACE NADA. Es más, ni se digna a responder los escritos de los ciudadanos.
A estos problemas de inseguridad ciudadana, se añaden otros que dejan de manifiesto la dejadez de las autoridades municipales con la zona en cuestión: todavía, y después de nueve meses, la zona sigue sin servicio de correo; y algunas parcelas sin edificar son aprovechadas como vertederos por las empresas constructoras de las edificaciones adyacentes, por lo que se convierten en zonas llenas de basuras y restos de obra en ocasiones peligrosos (elementos metálicos oxidados, clavos, etc.), donde proliferan malos olores e incluso ratas.
Por todos estos motivos, como vecino del Parc Central de Torrent, me pregunto: ¿Resulta barato pagar todos los meses una media de 1.200 € de hipoteca por vivir en una zona sin servicios, con las infraestructuras destrozadas, sin poder dormir por los ruidos, gritos y música de la gente que acampa en mi portal, intimidado por grupos de “macarras” en la puerta de mi casa, viendo gente fumar porros, haciéndose rayas, esnifando sustancias y traficando con ellas? ¿Esta es la zona que se nos vendió como próspera? ¿Quién se responsabilizará si tengo un accidente con el coche por no poder dormir más de tres horas al día teniendo que hacer varios días entre 300 y 400 km por motivos de trabajo? ¿Quién se responsabilizará si hay algún accidente de tráfico grave en la autovía por jugar con la pelota y lanzar objetos junto a la misma? ¿Quién se responsabilizará si algún niño se intoxica al ingerir alguna sustancia o droga que dejen estos individuos en la zona? ¿Quién se responsabilizará si algún niño resulta atropellado?
Finalmente, me parece injusto que desde el Ayuntamiento de Torrent y las propias promotoras de viviendas, se engañe a la gente para atraer compradores a una zona que se vende como próspera, residencial y en expansión, cuando sólo puedes conseguir adeudarte de por vida con una hipoteca en una zona donde hoy por hoy la calidad de vida es nula.












1 comentario
Paquí
24 jul 2008 | 06:34 PM
Vivo en la Calle Zaragoza y tenemos el mismo problema, somos los grandes olvidados del Ayuntamiento, este barrio es un desastre, la policia no acude, el ayuntameinto no hace nada...una verguenza de pilítica municipal
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