
Cuando era más joven podía recordar todo, hubiera sucedido o no.
La juventud no es un tiempo de la vida, es un estado del espíritu.
Si la juventud es un defecto, es un defecto del que nos curamos demasiado pronto.
De mis disparates de juventud lo que más pena me da no es el haberlos cometido, sino el no poder volver a cometerlos.
La juventud quiere ser estimada más que ser instruida.
A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿Qué es peor?
Friedrich Hebbel (1813-1863) Poeta y dramaturgo alemán.











Los comentarios están cerrados