Hay situaciones en la vida, las cuales hacen reflexionar a uno. Hay situaciones que empequeñecen y ridiculizan los problemas diarios de la sociedad, hay situaciones que nos hacen mirar el ombligo y admitir que somos un poco tontos, y hay situaciones que nos hacen ver la vida de una manera muy diferente a como la vemos diariamente, a veces un abrazo, una sonrisa, un te quiero, un beso, un gesto agradable, son hechos fáciles y gratuitos a los cuales no les damos el valor necesario, vivimos en una sociedad que corre muy deprisa y muy por encima de unos valores que son el motor y la riqueza para vivir felizmente y sobre todo con la conciencia tranquila, y lo peor de estas situaciones en el cual hemos reflexionado y cambiado nuestra forma de ver la vida , es que son efímeras y poco duraderas.

La única riqueza que poseemos y la mayoría de veces no hacemos uso, son aquellas que nos proporcionan una sonrisa y paz interior, ante los recuerdos.

El ser humano es tonto, compramos y endeudamos en cosas que lo único que nos proporcionan son máscaras ante la sociedad, cuando todos tenemos interiormente riqueza en sentimientos, y aun así, que pobres somos.

Sí, quiero ser feliz, y para ello, ¿que mayor recompensa que hacer feliz a todo aquel que me rodea?.

No te olvidaré.-