BARRA
Los deportistas de la Comunitat que lograron sobresalir en Pekín.

Anabel Medina se ganó en Pekín un hueco de privilegio en la historia del deporte valenciano. La tenista de Torrent fue la única de la Comunitat que subió al podio. Al lado de su maestra, la madrileña Virginia Ruano, fue progresando en el cuadro hasta alcanzar la final de dobles. Ahí, con el título en juego, doblaron las rodillas ante las poderosas hermanas Williams.
La valenciana entra en el Olimpo junto a nombres ilustres de nuestro deporte. Y en su provincia comparte estancia con deportistas de la talla del jugador de balonmano Salva Esquer, medalla de bronce en Atlata 1996, el futbolista David Albelda, plata en Sídney 2000 y la yudoca Almudena Muñoz, campeona olímpica en Barcelona 1992.
Medina no ha podido disfrutar de los honores que acompañan a cualquier éxito olímpico. Los tenistas nunca paran y después de los Juegos Olímpicos había otra estación importante, el US Open que arrancó ayer en Flushing Meadows.
Pero la torrentina no fue la única valenciana que logró una nota elevada en Pekín. Hubo otros deportistas que, aunque no lograron colgarse una medalla, sí que estuvieron cerca o, al menos, dejaron una actuación para el recuerdo.
Uno de ellos es Isaac Botella. El ilicitano marcó un hito al convertirse en el primer deportista de la Comunitat Valenciana que alcanza una final olímpica en gimasia, uno de los deportes más prestigiosos dentro de unos Juegos.
Botella dio la sorpresa al colarse en la final de salto, el aparato en el que Gervasio Deferr había logrado la medalla de oro en los dos Juegos Olímpicos anteriores (Sídney y Atenas). El gimnasta de Elche no pudo hacer mucho más y, a sus 22 años, sucumbió ante el resto de finalistas.
Ana Carrascosa alcanzó el sobresaliente por la vía de la heroíca. La yudoca valenciana, toda una trotamundos, llegaba a Pekín con la moral por las nubes después de conquistar este año el título europeo en Lisboa. La suerte le dio la espalda. Carrascosa se lesionó cuando peleaba por acceder al combate por una medalla de bronce.
La valenciana, aunque residente en París, no pudo con la coreana Kyungok Kim. Pero, en cambio, sí logró derrotar al dolor. Carrascosa protagonizó una gran heroicidad al resistir más de cuatro minutos y medio de combate ante la asiática con una luxación en el hombro. La despedida, con el rostro lleno de lágrimas y la boca ensangrentada, fue uno de los momentos más dramáticos para los españoles.
Otra que dio la talla fue la joven Ana Sanchis. La ciclista valenciana, a mitad camino entre Xàtiva y Genovés, estuvo en las posiciones de cabeza durante toda la carrera de ciclismo en ruta. Aunque al final entró en un grupo que llegó a 28 segundos de la vencedora, la británica Nicole Cooke y las otras dos medallistas. Ana, séptima en el último Giro de Italia, es hija de un clásico del ciclismo en la Comunitat Valenciana: José Salvador Sanchis.
La otra deportista valenciana que tuvo una notable actuación en Pekín fue Anna Montañana. La valenciana confirmó en los Juegos Olímpicos que es una de las mejores ala pívots de Europa. La jugadora de Alboraya, que este año regresa al Ros Casares, formó parte de la selección española que alcanzó los cuartos de final. En ese partido, España logró asustar a Rusia, la campeona continental, pero una pésima segunda mitad acabó con el sueño de luchar por las medallas. Montañana, pese a todo, dejó la impronta de su clase convirtiéndose en la séptima mejor anotadora (14.5 puntos de media) y la quinta mejor lanzadora de tiros de dos (52.8%) del torneo.