BARRA
Todavía queda mucho por hacer y las obras avanzan sin descanso.

Los vecinos de Torrent y Alaquàs, pero también los de Aldaia, Picanya o Paiporta, se quejan de que los trabajos de la línea de alta velocidad les han cortado al tráfico carreteras fundamentales para unir los municipios sin que se haya avisado.
El último corte ha sido el del acceso a Alaquàs desde la autovía de Torrent. Las previsiones hablan de que Adif mantendrá la prohibición de usar esta carretera al menos durante un mes y medio, hasta que acabe la construcción del túnel en este punto. Todavía queda mucho por hacer y las obras avanzan sin descanso, aunque los conductores creen que se deberían haber habilitado vías alternativas y señalizado mejor los desvíos. "Te pierdes en una encrucijada de carreteras y no hay forma de encontrar la salida", dice Samuel, un vecino de Torrent que trabaja en el polígono de Alaquàs. La carretera provisional que une los dos municipios está además continuamente cortada al tráfico por la entrada y salida de camiones que sacan tierra de la zona donde todavía está por construir el túnel. Van camino del tramo de túnel ya construido para que esa misma tierra cubra la infraestructura y no se quede a la vista.
Los vecinos de Alaquàs, sobre todo los del barrio de la Purísima, se quejan además del polvo que lo invade todo desde que comenzaron las obras del túnel. Pilar vive en esta zona, y lamenta que tiene que mantener las ventanas siempre cerradas porque "hay veces que ni siquiera se puede respirar. Es insoportable, y más ahora en verano", dice.
Cuando esté terminado este tramo, el túnel quedará completamente cubierto y nadie se dará cuenta de que por abajo los trenes pasan a 200 kilómetros por hora.