
El robo de cuarenta metros de cable de cobre del sistema de comunicaciones de Metrovalencia cerca de Paiporta, provocó ayer retrasos en las Líneas 1 y 5 desde las 5.30 hasta las 10 de la mañana, según confirmaron fuentes de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV). También se tuvieron que suprimir trayectos entre estaciones próximas como Torrent y Avinguda o Alameda-Marítim-Serrería.
La sustracción del cable debió producirse poco antes de las tres de la madrugada, cuando se detectó la avería desde el puesto de mando, y que interrumpió el sistema de comunicación ferroviario entre ambas poblaciones. Según FGV, tras detectar el fallo "se avisó al 112 y a la Guardia Civil". Tras las pertinentes pesquisas que realizaron las fuerzas de seguridad, se inició de madrugada la reparación de la infraestructura que se prolongó hasta el mediodía de ayer, según confirmaron fuentes oficiales de la empresa ferroviaria.
El cable de cobre sustraído discurre pegado al carril y es el que permite el control del tráfico ferroviario que en este tramo en superficie se realiza mediante el bloqueo automático (BA) de trenes (sistema de semáforos que va autorizando el paso a los trenes de forma automática). Debido al incidente, FGV se vio obligada a regular el tráfico ferroviario entre Picanya y Paiporta a la vieja usanza, mediante el bloqueo telefónico entre las estaciones de Paiporta y Picanya durante casi siete horas.
Esta situación provocó una especie de "embudo" en este tramo de apenas un kilómetro, pero que complicó las circulaciones en dirección a Villanueva de Castellón y en dirección a Valencia. "Todos los semáforos se quedaban en rojo", según explicaron fuentes de FGV.
Los técnicos pudieron reparar el sistema de comunicación en uno de los sentidos alrededor de las 10 horas. En la otra vía los trabajos se prolongaron hasta el mediodía. Los retrasos "considerables" afectaron a un centenar de trenes, como mínimo, aunque FGV no pudo concretar ni el número de convoyes ni los viajeros afectados. La empresa también se vió obligada a suspender trayectos para evitar el colapso, "entre Torrent y Avinguda" y entre "Alameda y Marítimo-Serrería".
Según fuentes de FGV, no es la primera vez que sufren un robo de cableado de cobre. Aunque, hasta ahora, "siempre se había producido en el almacén de Valencia Sud" y no recordaban que hubiera llegado a afectar a la circulación diaria de convoyes.
Los viajeros debieron creer ayer que los retrasos se debían a la huelga de los maquinistas. En realidad, hasta el 8 de septiembre no está fijado un nuevo calendario de paros, si la mediación del Tribunal de Arbitraje Laboral no lo remedia mañana jueves o la asamblea de maquinistas de la próxima semana no los revoca.












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