Qué le ha pasado al coche? Es la pregunta que se hicieron ayer por la mañana muchos vecinos de toda la Comunitat Valenciana se acercaron a sus coches. Una gruesa capa de barro los cubría. Casi impedía adivinar el color de la pintura. Si pasabas el dedo por la chapa para retirar la suciedad, lo que se arrastraba era ni más ni menos que arena del desierto del Sahara. Y es que ayer por la madrugada se registraron lluvias aisladas por toda la región valenciana. Pero no fueron los típicos chubascos, ya que el viento había traído consigo polvo africano. "Se trata de una nubosidad que se ha desplazado desde África hasta aquí con circulación de componente sur y ha dejado precipitaciones débiles en forma de barro. Al ser flojas han dejado los rastros en los coches, pero si hubiesen sido más fuertes se habrían llevado la suciedad", explicaron desde la Agencia Estatal de Meteorología.












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