
"Llegan desesperados, sin más alternativas que la de pedir una ayuda económica para que el banco no les embargue su piso". La concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Torrent ha detectado que desde que comenzó el año se han duplicado el número de vecinos que solicitan una ayuda de emergencia. Si hasta el pasado año la cifra de personas a las que se les ofrecía una ayuda económica era de unas 400, ahora se ha incrementado hasta las 750 en los primeros nueve meses del año.
Y las necesidades de los que acuden a pedir ayuda han cambiado por completo. "Si antes venían personas con dificultades para pagar el agua o la luz, ahora piden ayuda para hacer frente a los recibos de la hipoteca", explicaba la concejal de Bienestar Social, Pilar Vilanova.
"Y vamos a más", alertaba ayer. De momento se ha incrementado el importe de la partida para ayudas de emergencia, de 170.000 a 245.000 euros. Son ayudas finalistas, es decir, que van destinadas a algún pago en concreto que las familias necesitan abonar para que "no les corten la luz o el agua o puedan tener alimentos para los niños".
Sin embargo, desde Servicios Sociales de Torrent alertan de que los problemas económicos que tienen los vecinos son mucho más graves. "Si les diéramos ayudas a todos los que vienen para que les paguemos una cuota de la hipoteca necesitaríamos 6.000 o 7.000 euros al día", dicen fuentes municipales, que sin embargo aseguran que se hace todo lo posible para auxiliar a todo el mundo.
Son familias de clase media, no desestructuradas ni que anteriormente habían acudido a las oficinas de Bienestar Social. "En algunos casos uno de los cónyuges ha perdido el trabajo, en otras ocasiones el problema económico les ha llegado al subir los tipos de interés y subirles la cuota mensual de la hipoteca", explican estas mismas fuentes.
Los funcionarios han reconocido estar en algún momento abrumados por la cantidad de personas que solicitan ayuda. Por este motivo, Servicios Sociales ha decidido incrementar los días de atención a los vecinos que solicitan ayudas de emergencia, de dos a tres semanales.
Desde el Ayuntamiento de Torrent ya se había detectado que se había producido un incremento en el número de personas que solicitaban ayuda y, por tanto, se había decidido incrementar la partida destinada a Servicios Sociales, que pasó de dos a tres millones de euros, aproximadamente.
Y pese a que se ha incrementado esta partida, no hay suficiente para todos los que reclaman ayudas. Una cosa, evidentemente, es pagar la leche para que un niño no se quede sin comer, y otra pagar la hipoteca a una familia endeudada y que no puede llegar a final de mes.
Cambio de perfil
La mayoría de los atendidos eran hasta hace apenas un año, personas con problemas económicos porque provenían de familias desestructuradas, de difícil inserción social, o inmigrantes que llegan a España y no tienen un trabajo o un lugar donde vivir. Además, la mayoría llegaban de barrios deprimidos, donde las oportunidades brillan por su ausencia.
Sin embargo, el perfil de los atendidos ha cambiado radicalmente en los últimos años. "Sabemos que están necesitados de verdad, que reclaman una ayuda económica porque lo necesitan para que no les embarguen la casa y se queden en la calle, pero al mes siguiente van a tener el mismo problema", dicen en Bienestar Social.
El Ayuntamiento es la Administración más cercana para los vecinos de un municipio y a él acuden cuando se encuentran con dificultades. "Dicen que los bancos no les dan margen para poder aliviar su situación", aseguran fuentes municipales. Son los mismos que les concedieron el crédito sin ningún problema.












Los comentarios están cerrados