
"Veía cómo las hojas amarilleaban y las podé. Todavía no sabíamos que existía esa plaga. Al podarla, la palmera perdió fuerza y se secó en unas pocas semanas, a pesar de que estaba muy bien cuidada. Juan Catalá es vecino de El Vedat de Torrent, y en su jardín ya ha tenido que talar varios ejemplares, para que no sigan infectando al resto.
Torrent es una de las zonas más afectadas por el picudo rojo, sobre todo la zona de la urbanización de El Vedat.
Pero fue en l'Hort de Trénor, un vivero municipal situado en pleno casco urbano, donde se detectaron los primeros síntomas de que esta plaga mortal había llegado al municipio. Las palmeras fueron taladas inmediatamente para que no siguiera afectando a una zona que se distingue por su belleza natural.
Las especies de palmeras a las que ataca el picudo rojo "no tienen futuro en la Comunitat Valenciana si no se encuentra una fórmula que permita acabar con la plaga. Este bichito es tremendamente letal con los árboles", asegura un experto en plagas.
La Conselleria de Agricultura recomienda que los propietarios de palmeras llamen enseguida al menor síntoma de amarilleo en las hojas. "Llamé y todavía estoy esperando, y ya han pasado varios meses. La palmera se está secando", dice una vecina de Picassent, otra de las zonas donde se ha detectado la presencia del picudo. Las urbanizaciones de l'Horta y Camp de Túria son, de momento, las más afectadas. "Necesitamos más ayuda", dicen los propietarios en L'Eliana, otra de las zonas que ha sufrido la llegada de la plaga.
Laura Rodríguez vive en una urbanización de L'Eliana, y desde hace unos meses vé cómo la palmera de su jardín, que tiene una altura de más de cinco metros, está muriendo. "Las ramas están ya por el suelo y no sé qué podemos hacer. Le han dado el tratamiento, la han podado, pero no hay forma de salvarla", dice apenada.












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