Más de un centenar de personas participaron ayer en la tradicional Rosari de l’Aurora que recorrió las principales calles de la ciudad desde Montesión. Se trata de una tradición que arranca del siglo XVIII y que cada año Torrent revive durante las fiestas navideñas. Desde este siglo XVIII este acto lo organiza la Cofradía del Rosari o "dels fadrins" y es una de esas tradiciones que en Torrent se mantiene viva.

L'Aurora se celebra desde el 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada, hasta al día de Reyes, todos los domingos y festivos. A las seis de la mañana comienza el rezo del rosario en procesión por las calles de la ciudad, formandose una comitiva d'aurorers" i els populars "rubiador" i "bombista". És costumbre que durante su recorrido algunos vecinos abran las portes de su casa y muestren el Belén y les inviten a turrones, dulces, mistela y café. Durante el recorrido se van cantando y versando al sonido del bombo.

Las glosas de l'Aurora cambian de la época de Adviento (del 8 al 24 de diciembre) a las de Navidadl (del 25 de diciembre al 6 de enero) y se hacen más alegres y se cantan con más instrumentos. La procesión acaba con la celebración de la Misa, sobre les 8 de la mañana.

Una de las paradas de l’Aurora de Torrent es la que se vivió ayer en el Ayuntamiento. En este punto la alcaldesa de Torrent, María José Català, acompañada de su equipo de gobierno al completo y concejales de la Corporación, ofrecieron un desayuno a los participantes de esta tradición torrentina.

La ciudad es de las pocas de la comarca que vive esta tradición donde los participantes cantan en diferentes puntos de la ciudad antes de despuntar el sol en la ciudad. Un tradición de más de tres siglos que sigue viva en la ciudad y que ayer volvió a reunir a numerosas personas que recorrieron las principales calles de la ciudad.