
Las lluvias del pasado lunes convirtieron la rotonda de la Purísima de Alaquàs -desmantelada y vuelta a reconstruir recientemente por las obras del AVE- en un punto peligroso para los conductores. A la nula visibilidad por falta de iluminación se unió la cantidad de agua embalsada en la banda izquierda de la rotonda, en sentido Torrent-Alaquàs, que llegó a alcanzar los 20 centímetros.
Tras eliminar el agua, en las primeras horas de ayer, se puso de manifiesto que las lluvias han provocado un corrimiento de tierras, todavía no asentadas. Por ello, el Ayuntamiento de Torrent requirió ayer a Adif que procediera a la reparación de la glorieta y los viales, para evitar que aumente el desnivel. Además, el concejal de Tráfico, Santiago Miquel, pidió a Adif que rectifiquen la cota de la calzada, ya que se ha demostrado incorrecta en caso de tormentas.
Algunos conductores afectados por el incidente reclamaron que "se ponga iluminación porque si normalmente es un cruce difícil, en caso de lluvia puede ocurrir fácilmente un accidente". De hecho, el lunes estuvo a punto de producirse una colisión entre dos coches.












Los comentarios están cerrados