
La Torre de Torrent lucirá un aspecto más blanquecino cuando concluya su restauración. De esta forma recuperará una tonalidad más próxima a la original, completándose la novedad con los datos que se conocerán próximamente sobre el origen del principal monumento de la ciudad.
En estos momentos, las pruebas del carbono 14 a que están siendo sometidas las maderas más antiguas halladas permitirán conocer con un margen de error de 25 años si el origen de la Torre es musulmán o cristiano. Pero la dificultad para determinarlo puede aparecer de inmediato, ya que nos movemos en un margen de tiempo histórico escaso.
En estos momentos grandes lonas cubren el monumento. En uno de los laterales se puede leer: "Sabies que... no se sap amb seguretat si la torre es musulmana o cristiana?" Y tras una breve explicación concluye preguntando "Tu què creus que deu ser, musulmana o cristiana?" Y en otro lado figura la frase "Una ciutat amb història".
La torre defensiva se levantó hace más de siete siglos. Los análisis que se están llevando a cabo y que pronto se conocerán no serán una prueba definitiva, pero sí una importante valoración para conocer quién levantó la fortaleza y aproximarse así a la fecha de su construcción.
Fechas ajustadas
Rafael Martínez, uno de los arqueólogos que trabajan en la restauración, afirma que el margen de error de más menos 25 años "puede complicar la exactitud por las fechas tan ajustadas sobre las que estamos trabajando para determinar si es musulmana o cristiana". A este respecto hay opiniones en los dos sentidos, aunque parece prevalecer la de los que piensan en la primera opción.
Las diferentes catas realizadas en suelos, muros y paredes han permitido sacar a la luz nuevos datos de esta fortificación defensiva, sede de una guarnición militar en plena Edad Media. La empresa EMR es la encargada de ejecutar este proyecto, que cuenta con una inversión superior al millón de euros.
A lo largo de los últimos diez meses los investigadores se han visto sorprendidos con importantes hallazgos que van desde las bóvedas originales, que se encontraban cubiertas, hasta 25 ventanas y elementos defensivos como con los matacanes de la planta alta.
Estos elementos defensivos, asentados sobre madera, se encontraban en cada una de las esquinas de la torre. De esta forma permitían a los defensores repeler cualquier ataque del exterior desde una posición elevada. En la restauración está previsto dejar esta planta alta como era originalmente y mantener visibles los huecos de las aperturas de este matacán para que se conozca.
Singular estructura defensiva
Durante las obras se ha encontrado madera originaria de la base del matacán, lo que convierta a esta torre en una de las más singulares estructuras defensivas de la Comunitat Valenciana. Por ello se ha comenzado a investigar si este elementos se encuentra en otras torres defensivas de la misma época.
Junto a estos hallazgos, la restauración también ha puesto al descubierto otros elementos hasta la fecha desconocidos en el edificio. Hasta 25 nuevas saeteras y ventanucos de ventilación han sido encontradas durante las obras de recuperación. La mayoría de ellas permanecían tapiadas por el paso del tiempo y se desconocía su existencia.
Entre 10 y 12 son las ventanas originales, conocidas como saeteras, y que sin duda datan de la época de la construcción, entre los siglos XII y XIV, cuando fue torre vigía o fortaleza.
También sobre la puerta de acceso a la torre, situada en la primera planta del edificio, se ha descubierto la ladronera, un gran balcón defensivo de unos cuatro metros de longitud y que se disponía permitiendo la defensa vertical desde lo alto.
Se sabe que las vigas de su base eran de madera, iguales a las descubiertas en el matacán de la parte superior porque se han encontrado las improntas, con un parapeto frontal para proteger el cuerpo del defensor.












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