
Las dependencias que Cáritas tiene en prácticamente todos los municpios de l'Horta están cada vez más saturadas. La crisis está afectando a muchas familias y ahora no sólo recurren a la ayuda de las organizaciones no gubernamentales los inmigrantes o personas con escasos recursos de ambientes marginales.
"Recibimos familias que vienen de la clase media, que se han quedado sin trabajo y necesitan ayudas para pagar el alquiler", dice Concha Comes, de Cáritas Parroquial Juan Antonio Padua de Catarroja.
Los servicios sociales de los Ayuntamientos de los municipios de l'Horta se han desbordado y en muchos casos derivan a familias a Cáritas. "Recibimos a personas derivadas del Consistorio porque necesitan una ayuda puntual, por ejemplo, para pagar la luz y que no se la corten", explica Comes.
En el Ayuntamiento de Torrent, por ejemplo, cada día hay varias personas que reclaman una ayuda hasta para pagar la mensualidad de la hipoteca. "Es increíble, si ayudáramos a todo el mundo en dos semanas agotábamos el dinero para todo el año", dice una técnico municipal.
Los servicios sociales creen que a veces, Cáritas es más efectivo, porque, para ayudas puntuales, rápidas, es una organización más ágil que las Administraciones. "Sobre todo cuando se trata de comida, mantas, o cualquier tipo de ayuda puntual, Cáritas está haciendo un papel fundamental en la sociedad de los municipios de l'Horta", dice un funcionario de Silla.
La mayoría de los municipios han incrementado las dotaciones económicas para servicios sociales, "pero nunca es suficiente. Cada vez hay gente más necesitada e historias muy tristes, también de españoles que hace poco no hubieran venido", decía la concejal de Torrent Pilar Vilanova.
El Consell dio el pasado mes de agosto 2,7 millones de euros para los servicios sociales gestionados por ocho ayuntamientos de varios municipios valencianos, entre ellos Paterna y Torrent. Las ayudas permitirán mantener centros y programas de emergencia social.
Desde Cáritas apuntan además que a finales de año y hasta que se aprueban los presupuestos de los ayuntamientos, la gente derivada a la organización es mayor. "No tienen dinero en efectivo para dar ayudas", dicen.
Luz y alquiler
A pesar de que todavía son los inmigrantes la población que más acude a los servicios sociales y a las oficinas de Cáritas, la realidad es que los españoles necesitan ahora que alguien les ayude a pagar la luz, el agua o el alquiler para que no se lo corten. "Han llegado con la crisis y el paro", dice un voluntario de Cáritas en Puçol.
"En algunos casos, se quintuplica la población atendida por Cáritas en las oficinas repartidas por l'Horta", asegura un responsable provincial. La diferencia es que los españoles tienen más reparos a la hora de solicitar ayudas, sobre todo económicas, pero la desesperación les puede más", explican en Catarroja.
Cáritas, incluso, hace un llamamiento a la sociedad para que apoyen a "las personas y familias que están sufriendo necesidad", dice un responsable de Paterna. En las parroquias de l'Horta se ha ayudado durante 2008 a miles de personas. Desde Cáritas, según la comparativa con el ejercicio anterior, se ha detectado un incremento de los casos asistidos, algo que se atribuye al incremento de personas necesitadas debido a la crisis económica.
A pesar del incremento de casos atendidos, la solidaridad continúa, según Concha Comes, de Catarroja, muy importante, sobre todo cuando se trata de casos que afectan a niños. Según explicaba, el dinero que necesitaba una niña para comprarle un audífono se consiguió rápidamente, gracias a la generosidad de los vecinos y los feligreses de la parroquia Juan Antonio Padua de Catarroja.












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