La policía nacional de Quart de Poblet alertó ayer de una estafa que están sufriendo varios bares de la localidad, así como en Manises, Riba-Roja, Torrent, Alzira o Xirivella.
Según las mismas fuentes, la mujer, una auténtica profesional de la estafa y el hurto, se hace pasar por una vecina recién llegada a la finca anexa para pedir dinero con el que poder comprar un medicamento para su hijo enfermo. "Hola soy tu vecina, ¿me dejas dinero para una medicina urgente para mi hijo?", es lo primero que anuncia.
La conversación surge cuando en el bar hay poca gente "y normalmente suele esperar a que no esté el propietario del establecimiento para actuar". En concreto, en la denuncia presentada ante la Policía Nacional, la víctima aseguró que la estafadora insistió en que sólo necesitaba una cantidad concreta, céntimos incluidos, inferior a 50 euros, para la compra de un inhalador para su hijo en la farmacia. Además "insiste en dejar un objeto y un número de DNI falso para dar seguridad a la persona a la que pretende estafar, llegando incluso a enseñar la foto del niño".
En el último caso denunciado, según las mismas fuentes, la camarera llamó a la dueña por teléfono para preguntarle si era verdad que conocía a esa mujer "y la estafadora cogió el móvil y cuando colgó, le dijo a la camarera que su vecina le había dicho que sí, que le diera el dinero sin problemas", fingiendo haber hablado con ella cuando en realidad la propietaria había colgado la llamada.
En el mismo día actuó con el mismo modus operandi en tres bares de Quart de Poblet, aunque sólo logró su propósito en uno. Este método es el que utiliza A. B. P., la joven de unos 35 años que cambia de imagen cada cierto tiempo y que actúa casi siempre en pueblos. Con este timo lleva actuando desde 2004 y ha sido detenida en diez ocasiones por la Policía Nacional. Además, la chica no tiene domicilio fijo, con lo que es muy difícil poder dar con ella a través de requerimientos judiciales.
La picardía de esta estafadora, que está fichada también por pequeños hurtos y que con toda probabilidad se gana la vida cometiendo delitos de pequeño calado, no tiene límites. Según las mismas fuentes policiales, siempre utiliza a comerciantes y hosteleros para sus estafas. Otra de sus fechorías es fingir que se le ha estropeado el coche y acude a una tienda a reclamar una garrafa de agua. "Mientras la dependienta entra en el baño para llenar la botella, la mujer aprovecha para coger las tarjetas de crédito y dinero, recoge el agua con toda tranquilidad y se marcha sin levantar ninguna sospecha", agregaron las mismas fuentes.
En 2008 cometió este delito en Riba-Roja y acudió a comprar con tarjeta al primer comercio que encontró en Manises, "donde ya sabía que no le iban a pedir el DNI para pagar", agregaron. En 2006 cometió varios hurtos seguidos en Xirivella. La última detención fue en febrero de 2008, pero en junio del mismo año fue reclamada por el juez en Torrent por un robo con intimidación en un comercio.
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