
He tenido dos pensamientos diferentes a cerca de la gran afamada cacería entre el Juez y el Ministro. En primer lugar sorpresa, enojo y sospecha, o sea uy uy uy….En segundo lugar y habiéndome enfriado un poco, coño ¿A ver si para ser Juez o Ministro te dicen con quien te puedes juntar?, ni en el monte puede uno hacer lo que le salga de las bellotas. ¿Seré yo el único que no me aclaro? Y sin más, os dejo con imágenes bastante más divertidas:


















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