La afectada pide una pena de prisión para los directivos por las molestias que le causan.Una comisión fallera de Torrent ha tenido que depositar en el juzgado un aval de 18.500 euros porque dos de sus dirigentes se enfrentan esta semana próxima a un juicio penal por la denuncia de una vecina, que alega las molestias que le ocasiona el casal, colindante con su vivienda.
Aunque el fiscal no considera que los problemas de salud que esgrime la afectada tengan su origen en la falla y, por ello, pide la absolución de los acusados, tanto el presidente de la comisión como la secretaria tendrán que pasar este jueves por un juicio.
Adaptación del casal
El casal de la comisión Nicolás Andreu está situado en la calle San Juan de Ribera de Torrent, donde ha permanecido en la última década. Las denuncias de la vecina, primero a través de la policía local y el Ayuntamiento de Torrent, ya motivaron una orden municipal de cierre del casal hace casi tres años. De igual modo, por entonces tuvieron que cerrar varios casales más por casos parecidos que, no obstante, no llegaron al juzgado.
Por ello, en este tiempo la comisión ha aprovechado para adquirir el local -previamente estaban alquilados- y realizar una costosa reforma para adaptarse a la legislación. En todo el proceso ha invertido 250.000 euros. Se da la circunstancia de que la comisión logró que el Ayuntamiento de Torrent le otorgara la licencia ambiental provisional -la antigua licencia de actividad- esta misma semana y que reabrió el jueves su casal tras la reforma.
Con todo, el proceso penal sigue adelante. Además de alegar que la actividad de la comisión ha agravado su salud -un hecho que el fiscal no considera probado-, la afectada incluyó en la denuncia la escena del concurso de Paiasos, en la que participó la comisión el año pasado. Este certamen lo organiza otra falla de la ciudad y premia escenas con ninots elaborados por los propios falleros que satiricen situaciones o hechos sociales. Nicolás Andreu eligió el tema de las fallas que sufren denuncias de los vecinos y construyó un ninot en el que la vecina se vio representada. "Eso es la esencia de las fallas, crítica social, parodia, sátira. Por eso no pueden llevarnos al juzgado", explican fuentes de la comisión.
Los falleros han tenido que recortar "drásticamente" su presupuesto de actividades este año, al tener que depositar el aval en el juzgado ya que no podían suprimir elementos de la reforma que son exigencias legales y la garantía de su continuidad.












Los comentarios están cerrados