27, feb
Torrent rehabilitará la finca del Xenillet en ruina desde 1981 y en la que viven 96 familias.
El Ayuntamiento ratifica que no cambia el precio de los pisos protegidos de Parc Central.
La situación de deterioro de las 96 viviendas de una finca en ruinas del barrio del Xenillet podría tener los días contados. Tras un informe de los técnicos municipales del Ayuntamiento de Torrent, la finca afectada podría ser rehabilitada finalmente.
Aunque en un principio el Consistorio apostó por adquirir los pisos de las familias afectadas y recolocar a los vecinos con otras viviendas acorde a la situación individual de cada uno, la solución final será la restauración de la estructura. El área de Urbanismo ha encargado un informe técnico más en profundidad para conocer el grado de viabilidad de la reforma completa, puesto que la situación de la finca afectada es de "extremo deterioro".
Parece que, de este modo, el centenar de hogares afectados recibirá una solución al problema que arrastra el edificio, al que se abrió un expediente de ruina en 1981.
El equipo del área de Bienestar Social ha finalizado la ronda de reuniones con los afectados para consensuar las distintas soluciones que deberá emplear para recolocar a todos los vecinos hasta que se finalice la reforma. La solución "no se ha tomado desde la precipitación" aseguran desde el Ayuntamiento porque el actual gobierno "no quiere que pasen otros 30 años" sin buscar una salida para los residentes de estos bloques sin tener que abandonar sus casas. El principal problema radica en el diferente tipo de contrato que mantienen los propietarios de las viviendas, ya que aunque la mayoría mantienen la casa en propiedad, también hay varios casos con alquileres de renta antigua.
En cualquier caso, el Ayuntamiento está dispuesto a finiquitar el quebradero de cabeza de los inquilinos de las 96 viviendas mediante un acuerdo que satisfaga las necesidades de todos ellos. La finca del Xenillet fue declarada en ruina en 1981 y en 1983 se realizó un informe donde se alertaba de la situación y necesidad de actuar con urgencia. Desde entonces el expediente "quedó en el olvido" del departamento de Urbanismo sin que ninguno de los gobiernos locales tomara una decisión, lo que ha agravado el deterioro del inmueble.
Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento ya anunciaron que preguntarían al equipo de gobierno por la situación de este inmueble, uno de los temas que se preveían tratar en la junta extraordinaria de Nous Espais celebrada ayer. Aunque, finalmente, la oposición obvió el requerimiento.
Pleno extraordinario exprés
La dilatada junta extraordinaria de la sociedad inmobiliaria municipal de Nous Espais centró ayer su contenido en la modificación del precio de las viviendas protegidas de dos edificios de Parc Central. Una modificación a la que el Ayuntamiento torrentino ya renunció hace semanas en favor del mantenimiento de los precios acordados con los futuros inquilinos. Los grupos de la oposición realizaron una larga batería de preguntas a los miembros del consejo para conocer las pérdidas que supondrá para el Ayuntamiento mantener el precio de las VPO. Y es que el Consistorio reconoció que el cambio de precio y la calificación de parte de viviendas a concertadas se produjo por la "inviabilidad" del proyecto. Aunque según adelantó también la alcaldesa, han preferido renunciar a dos locales comerciales que les entregaba la constructora a cambio de mantener los precios y la calificación.
Además, el Ayuntamiento celebró ayer un pleno extraordinario en el que los grupo acordaron unirse a la red de wi-fi suministrada por la Diputación de Valencia, adherirse al homenaje que Málaga dará al músico torrentino José Andreu Navarro, y cambiar el nombre del polideportivo municipal por el de la tenista de la localidad Anabel Medina.












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