Los propietarios se negaban a irse hasta que no tuvieran otro hogar asegurado.
Torrent iniciará hoy el derribo de las viviendas que todavía seguían obstaculizando la urbanización de Parc Central 2, en Torrent. El realojo de los últimos vecinos de la calle Miguel Servet, sobre la que comenzarán las obras del complejo de 500 viviendas, ya es un hecho y los implicados han terminado su mudanza a las nuevas viviendas que el Ayuntamiento les dispuso.
La última de las familias instalaba ayer por la tarde sus últimas pertenencias en el número 21 de la avenida Barcelona 92, donde también viven dos familias más. De este modo, el Consistorio tiene vía libre para el proyecto, paralizado durante casi medio año por la falta de ubicación. Y es que los propietarios se negaban a irse hasta que no tuvieran otro hogar asegurado. Así ha sido. Desde ayer residen en el edificio M-13 de Parc central, una urbanización en la que otros vecinos han apreciado algunos problemas.
Las casas son nuevas, pero el aspecto casi deja dudas. Los agraciados con una vivienda protegida de esta fase ha visto cómo la constructora, Edival, ha dejado sin rematar buena parte de los acabados. Los desperfectos más comunes se encuentran en los suelos de las casas, enchufes torcidos o que no funcionan, grietas en los pasillos, o algo tan insólito como puertas a las que les falta la mitad del marco.
Por no hablar de las averías de los ascensores, o la situación de los buzones, en el exterior, aunque sin tejadillo que evite que se moje la correspondencia. Los garajes se han inundado por la mala colocación de las rejillas de drenaje y las puertas de acceso dejaron de funcionar, a pesar del poco uso (las casas se entregaron en julio).
"No te das cuenta hasta que no entras a limpiar a fondo y ves el desastre", explicaba una de las inquilinas. Los enchufes han desafiado a la gravedad y los armarios se quedan sin picaportes. La constructora ha remitido una circular en la que se compromete a arreglar los desperfectos, pero mientras, los inquilinos harán frente a una derrama para evitar que sus cartas sigan pasadas por agua.












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