La obra se ultima tras quedar paralizada en enero por la quiebra de la constructora.Toda gran ciudad debe poder presumir de la buena salud de sus infraestructuras para las comunicaciones. Por eso, Torrent, ha pisado el acelerador para que, si finalmente el Consell le otorga la catalogación de gran urbe, la ciudad pueda presumir de haber acometido una puesta a punto de sus carreteras, rondas y trayectos ferroviarios. Si hace días el Ayuntamiento presentó el proyecto para soterrar un kilómetro de metro a su paso por el municipio, y en Fallas ya se pudo hacer uso de la ronda del Safranar, el siguiente paso se dará en el puente que unirá la ciudad con el polígono Mas del Jutge, más conocido como Pont Blau.
Y es que tras la suspensión de pagos presentada el pasado mes de enero por la firma constructora encargada del citado puente, que dejó sin acabar la demandada infraestructura, la conexión con el polígono estará ultimada antes de verano. Las obras de asfaltado, último trámite, ya casi han concluido. De hecho, con la quiebra de la empresa Midascón, responsable también de la ampliación del polígono, el puente quedó a menos de un 10% de ejecución para darlo por concluido. Ahora, cuatro meses después del parón, el Pont Blau ha sido asfaltado y, a falta de detalles menores, comenzará a utilizarse durante el próximo verano.
La Diputación de Valencia, encargada de las obras, llegó a un acuerdo con una filial de la quebrada empresa para finiquitar el puente. La nueva carretera, que salva el barranco de l'Horteta, comunicará el acceso a Torrent desde el final de Camí Reial hasta el polígono industrial. De este modo se pondrá fin a una reivindicación histórica de vecinos y empresarios, ya que se eliminará el tráfico de camiones y turismos por el interior del casco urbano para acceder a la zona industrial y al by-pass. Con el puente acabado, los usuarios que lleguen desde la autovía de Valencia hacia el polígono no deberán atravesar todo el municipio.
Una peineta azul
El tablero del puente tendrá 20 metros de ancho y dispondrá de carril bici y dos aceras peatonales. La calzada contará con dos carriles de 3,5 metros cada uno y arcenes de las mismas proporciones. Así, el Pont Blau quedará suspendido en el aire desde 18 tirantes de hierro color azul. Su longitud total será de 80 metros y con forma de peineta, que en su parte más alta tendrá 14,5 metros de altura. Además, no dispondrá de ningún pilar en el lecho del barranco de l'Horteta.
La deseada infraestructura debía haber estado finalizada y en uso desde finales de 2008 o principios de 2009, fecha a las que tanto la administración local de Torrent, como la Diputación de Valencia se había comprometido. La suspensión de pagos de Midascón se tornó contratiempo para la inauguración que en su proyecto inicial se licitó por más de cinco millones de euros.
Ahora, con medio año de retraso, parece que el Pont Blau se convertirá en realidad casi a la vez que la ronda del Safranar, que a falta de la inauguración oficial, fue acabada en marzo. De hecho, la ronda, que une Torrent de norte a sur por el extrarradio, ya se abrió al tráfico durante la semana de Fallas para evitar colapsos en el centro.
Además, el Ayuntamiento aprobó en su último pleno el proyecto por el que el metro pasará soterrado durante un kilómetro a su paso por Torrent, como ya sucede en la nueva estación de Avinguda. A falta de la firma del convenio con la Conselleria de Infraestructuras, que cofinanciará en un 50% con el Consistorio los 85 millones de euros, la nueva actuación ha comenzado su trámite hacia su conversión en realidad. A estas mejoras se unirá también el próximo año 2010 la llegada de la Alta Velocidad a Valencia, y su paso por la capital de l'Horta Sud.










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