La AVV Nicolás Andreu dona 1.906 euros para ayudar a una familia tras el incendio que destruyó su piso.No hizo falta que llegara un conocido programa de televisión para arreglar la vivienda que habían perdido a causa de un incendio. El fuego destruyó, en agosto, la casa en la que vivían Quiterio Martínez y Vicente Espada, un matrimonio de jubilados de Torrent que residía en la calle San Ernesto junto a uno de sus hijos. Tras el suceso se desató la solidaridad desde la Asociación de Vecinos Nicolás Andreu, que promovió una campaña de recaudación de fondos a través de la venta de lotería y rifas para ayudar a esta familia. El ayuntamiento también se implicó de inmediato y, a través de la brigada municipal, limpió la residencia para retirar todo lo quemado, además de aportar fondos para su rehabilitación.
Tras varios meses de trabajo para recuperar la casa, en los que han participado miembros de la asociación, incluido su presidente Vicente Laencina ha trabajado sábados y domingos, ayer fue el momento de la entrega de llaves de la remozada vivienda. Una jornada que estuvo marcada por la emoción y las lágrimas de alegría. Quiterio y Vicenta, junto con su hijo, acudieron al local de la asociación, donde la alcaldesa María José Català les hizo entrega de las llaves de su "nueva" casa.
El presidente de la entidad les entregó, en un cheque, los 1.906,90 euros recaudados en la venta de lotería de los sorteos de Navidad y el Niño, así como de una rifa. Y luego fue el momento de la visita, junto a varios vecinos, a un hogar que ya pueden volver a habitar.
"Ha quedado preciosa. El barrio se ha portado muy bien. A mi marido y a mi hijo los aprecian muchísimo y quiero dar las gracias a todos por reformar mi casa", señaló Vicenta muy emocionada. Al presidente le soltó: "que vivas muchos años por el favor tan grande que nos habéis hecho. Un millón de gracias".
Quiterio no pudo subir a ver su casa -un tercer piso en un edificio donde no hay ascensor-, porque va en silla de ruedas tras una operación realizada hace unas semanas, en la que ha perdido parte de la pierna derecha. El matrimonio, desde el incendio, vive en casa de su otro hijo y la familia plantea realizar un intercambio de viviendas, porque para el hombre, que tiene 72 años, es imposible subir a su piso y la vivienda de su primogénito sí que tiene ascensor, por lo que piensan que lo mejor es quedarse en ella y que su hijo se mude a la casa reformada.
La alcaldesa le trasladó a Quiterio lo bien que había quedado la reforma: "tienen una casa de recién casados". Y el hombre quiso agradecer el apoyo recibido: "el barrio se ha portado fenomenal, muy bien y nos han ofrecido de todo".
El presidente Laencina quiso resaltar el "gran esfuerzo" realizado por todos los vecinos para poder ayudar a Quiterio y Vicenta. Destacó que nada más pasar el incendio, la mitad de la junta se reunió, pese a estar en vacaciones, y decidió respaldar a esta familia del barrio porque sin ese espaldarazo no hubieran podido afrontar una reforma integral de su vivienda, ya que carecían de seguro de hogar.
La entidad vecinal se puso manos a la obra y además de lograr fondos con la venta de lotería también contactó con varias empresas para pedir materiales. "Estas empresas han ajustado los precios para poder ayudar a esta familia", explicó Laencina. Otras firmas y vecinos solidarios han donado un colchón, una nevera seminueva o una lavadora.
Català, que quiso visitar el piso, alabó el gesto de solidaridad de los vecinos de Nicolás Andreu con una familia necesitada y aseguró que la ayuda del consistorio "ha demostrado la colaboración de todo el pueblo con ellos, porque el dinero es de todo el pueblo".










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