No se descarta que la compuerta fuera abierta para "pescar" en el canal que abastece a Valencia .Un acto vandálico provocó ayer que miles de metros cúbicos de agua procedente del canal Júcar-Turia acabaran en el barranco del Poyo o de Torrent y fueran a parar a La Albufera.
La Confederación Hidrográfica del Júcar ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil para que investigue la autoría de estos hechos que podrían haber comprometido el abastecimiento de agua potable a Valencia. al interrumpir el suministro a la potabilizadora de Manises.
Fuentes de este organismo dijeron desconocer el volumen de agua que había perdido el canal. Al parecer nadie se percató de lo que estaba ocurriendo hasta las primeras luces del alba de ayer, lunes, cuando la guardería fluvial vio que por el barranco del Poyo o de Torrent circulaba un elevado caudal sin explicación aparente.
Una vez detectado el lugar del vertido, justo en el acueducto con el que el canal salva el cauce del barranco del Poyo, los responsables de la infraestructura atajaron la fuga. No obstante, todavía a media tarde de ayer era apreciable un caudal muy superior al normal al paso del barranco por Torrent.
Según fuentes de la Confederación Hidrográfica no esta descartada ninguna hipótesis sobre las razones del acto "vandálico"y prefieren que sea la Guardia Civil quien determine lo sucedido.
Pescadores
Por otra parte, una fuente próxima a las comunidades de regantes que explotan en canal dijeron que el lugar donde se ha producido la fuga es utilizado a veces por pescadores furtivos a quienes no descartaban como responsables de lo ocurrido.
Según explicaron, el canal acumula una importante masa piscícola que atrae a grupos de personas hasta las compuertas. "No sabemos cómo, porque los volantes que hacen girar los dispositivos están guardados bajo llave en una caseta, pero ya ha ocurrido otras veces que abren un poco la compuerta para que la corriente del agua arrastre los peces hasta una especie de cubeta en la que los capturan después", explicaron. Según esta versión, los "pescadores" tuvieron que sufrir alguna incidencia que les impidió controlar la apertura de la compuerta.
Una infraestructura de alto riesgo
El Canal Júcar-Turia funciona desde el año 1979. Tiene una longitud de 60 kilómetros que unen el embalse de Tous con la potabilizadora situada en el rio Turia en Manises. Su capacidad máxima es de 32 metros cúbicos por segundo y conduce el agua del Júcar de la que se abastece Valencia-a través de las potabilizadoras de Picassent y de Manises- y Sagunt y el Camp de Morvedre. El canal, que está pendiente de varios proyectos de rehabilitación y de una interconexión entre las plantas de Manises y Picassent, circula en casi todo su recorrido al aire libre y expuesto. A principios de los años 90 hubo que interrumpir momentáneamente el suministro a la potabilizadora de Picassent por un vertido de lixiviados. El canal atraviesa varios polígonos industriales justo al lado de empresas químicas antes de llegar a la otra potabilizadora situada en Manises. Además, los años transcurridos desde su construcción hacen que la infraestructura esté muy deteriorada, con riesgo real de rotura que podría dejar a Valencia con graves problemas de suministro.












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