BARRALos vecinos aplauden la eliminación de la zanja porque elimina basuras y malos olores en la plaza.

Una imagen vale más que mil palabras. Pero la opinión de los vecinos de Torrent es que su torre ha ganado con la eliminación del foso. El emblemático monumento de origen musulmán y de 22 metros de altura sigue siendo imponente pese a haber perdido su foso. De hecho, los residentes de la zona así lo habían reclamado. «Hemos ganado una gran plaza y hemos acabado con los malos olores», manifestó Juan Nebot, vicepresidente de la asociación de vecinos. Desde esta agrupación siempre se pidió al Consistorio que el foso se cubriera ya que desde la apertura de la zanja el entorno de la torre ha estado lleno de basura. «Cuando había verbenas, al día siguiente estaba repleto de botellas de vidrio y todo tipo de basura. El Ayuntamiento siempre estaba limpiando o sacando agua». Los vecinos del centro histórico también han sido partidarios en todo momento de su cubrición, ya que tener el foso abierto les ha dado muchos dolores de cabeza. Basura que se acumulaba en la excavación, aguas pluviales y una imagen deteriorada de la zona. El foso, abierto hace cuatro años, ha sido cubierto en su totalidad volviendo a la imagen que presentaba en 2005. Los camiones de arena han ido llegando en la última semana, un total de ocho han hecho falta para sepultar una zanja que ha inspirado una enorme polémica en el Ayuntamiento. Tanto el PSPV como el PP han protagonizado una batalla política durante estos años por como quedaría el entorno del emblema de la ciudad. Los socialistas, durante su mandato, fueron los responsables de la apertura de la zanja. El equipo de gobierno era partidario de que la torre fuera restaurada junto al foso. Con ejecutivo popular se ha encargado cubrir el foso, una idea que esta agrupación ha defendido desde que empezó la excavación. Otros afectados por la apertura del foso eran los Moros y Cristianos, que durante estos cuatro años han perdido espacio para los parlamentos. «Ahora con el foso cubierto se queda un espacio limpio para poder situar a todas las embajadas y darle mayor uso», manifestó la presidenta de festeros de Torrent, Ana Almerich. La alcaldesa, María José Català, lo tenía claro antes de llegar a la alcaldía. El foso debía de taparse porque esa zanja carecía de valor histórico-artístico y lo único que propiciaba eran malos olores alrededor de la torre y quejas de los vecinos de este entorno. Después de mantenerse cuatro años abierta la excavación, y tras realizarse los trabajos de restauración de la Torre, el foso ha sido cubierto. La plaza quedará como en 2005, todo al mismo nivel. Eso sí, todos los vecinos podrán saber donde se encontraba esta zanja de forma original, ya que una líneas en el suelo delimitará el perímetro de la construcción defensiva.

Nueva imagen

Los vecinos ganaran en espacio y evitarán un obstáculo, el foso abierto. La imagen de la plaza está cambiando en estos último meses. La Torre ha sido descubierta después de los trabajos de restauración, el foso está ahora tapado, recuperando un espacio perdido desde hace varios años. Las calles adyacentes, Sagra y San Cristóbal se encuentran en fase de remodelación y el proyecto del mercado de Torrent avanza. La pasada semana la Generalitat aprobaba la financiación del proyecto con cargo al Plan Confianza, por un importe de 13,3 millones de euros. En unos meses, la torre y su entorno habrán cambiado de cara. Lo que está por ver es si el foso permaencerá sepultado para siempre o emergerá de nuevo en un hipotético y futuro cambio de signo político en el Ayuntamiento.