La Casa de la Caridad construirá en Torrent una escuela infantil en dos inmuebles legados por una mujer al morir.Solidaridad y generosidad son adjetivos muy conocidos por la gente. El problema principal es el desuso social en que se encuentran. Por eso llama la atención la siguiente historia. Una mujer al morir legó su patrimonio a la Casa de la Caridad. El resultado, dos casas en Torrent, que pasan a ser propiedad de esta institución. La organización se encuentra con una disyuntiva: ¿Qué hacemos con los bienes? ¿Los vendemos? En esos momentos se deshechó la posibilidad de desprenderse de ellos, ya que no era la opción más rentable. Así que decidió continuar con el legado solidario y transformar aquellos inmuebles en una escuela infantil para los niños más desfavorecidos y con menos recursos de Torrent. Las obras de la guardería ya han comenzado durante los meses estivales, ubicada en la calle Santa Lucía. Las dos casas han sido derribadas y los obreros se encuentran en el solar realizando la cimentación de lo que será la futura escuela infantil. El Ayuntamiento de Torrent ha aprovechado esta circunstancia y junto a la Casa de la Caridad firmará un convenio de colaboración en las próximas semanas. Esta escuela dispondrá de alrededor de 40 plazas para niños de entre 1 y 3 años y seguirá el modelo del actual centro que la Casa de la Caridad de Valencia tiene en su sede del Paseo de la Pechina. Así, el programa curricular seguirá los parámetros marcados por la Conselleria de Educación. Los alumnos serán seleccionados valorando la situación personal y económica de cada familia. Esta es la primera vez que la Casa de la Caridad pone en marcha un servicio fuera de la capital, ya que esta institución independiente siempre ha estado vinculada a la capital del Túria. Actualmente, la organización humanitaria cuenta con una escuela infantil en Valencia que atiende a un total de 33 niños. El objetivo de estos centros es crear un ambiente normalizado para los niños de familias desfavorecidas. También pretenden facilitar la inserción de las madres en el mercado laboral y, por tanto, paliar el riesgo de exclusión social al que se podrían enfrentar. La Casa de la Caridad es una institución de referencia en Valencia, que ha visto incrementada su labor en los últimos meses por la crisis económica. De enero a junio repartió un total de 67.645 raciones, lo que supone un incremento del 140% respecto al mismo periodo del año anterior. Las cifras confirman la tendencia detectada los últimos meses: el aumento de personas necesitadas por el mayor desempleo. El perfil de los atendidos es variado: personas sin techo o sin familia, desempleados, pensionistas y familias enteras sin recursos. La Casa de la Caridad, que este año cumple 100 años, se gestiona a través de diferentes ayudas. El 35% de sus ingresos provienen de instituciones públicas, de las que reciben ayudas, como el Ayuntamiento, la Generalitat y la Diputación, mientras el 65%llega a través de donantes anónimos, herencias o socios. Dentro de esta última cifra se encuentra la protagonista de esta historia, que decidió legar a los más desfavorecidos todo lo que tenía para que lo disfrutaran cuando ella desapareciera.










Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados